sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La quiniela es la lotería que engancha entre las apuestas
suma y sigue
y te entretienes en los signos
aciertas diez y tienes la sensación de haber subido un escalón
aciertas once y parece que has besado la curva de una sensación que te hace vibrar en el mundo de los pobres
aciertas doce e igualas al número de los apóstoles de Cristo pero te traiciona el dinero como si hubieras besado a Judas
aciertas trece y agarras la quiniela y parece que crece
aciertas catorce y elevas a la quiniela a una riqueza que te hace tocar a una cerveza para celebrarlo y el dinero sube como la espuma
aciertas quince y sonríes entre los sueños
pero llenas de orgullo a tus instintos
y cuando la quiniela te toca
gritas gol
y levantas la mano para que te escoja el destino
sube la adrenalina
como te quiero alma mía
que la quiniela es un sueño
y los deseos eternos
que sube la espuma por los costados
y te hace saltar a la luna
esa quiniela que todo lo cura
esa quiniela que todo lo lleva
sube el mundo
y cuando el mundo es lotería
sueñas apuestas del estado
y allí hay dinero
que te hace tocar el cielo
y cantas Ave María cuando serás mía
si te quisiera una quiniela te echaría
y allí sueñas
y allí hablas
y ahí hay vida
ahí hay lotería
y mientras sueñas
el destino es para los soñadores
ahí esa quiniela que sube y que baja
que viene y que va
que toca a los versos
donde un mundo va
ahí lotería que sube y que viene
que toca el dinero que todo lo da
que el tiempo se hace deseo
que el viento se hace soneto
y la quiniela viene y va
va y viene
y como dinero toque
las manos se buscan
se busca el dinero
que el sueño lo premia
ahí doña quiniela
que estas entre apuestas
y ahí donde la ves
eres muy loca
cada partido es un misterio
digno del azar
que se enrosca y no aciertas
que viene y que va
que sube y que baja
y no toca más.