César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
La cara en la barriada.
Día a día con ritmo de tren subterráneo
y falta de un café.
La rutina, la rabia.
La cara del sudor en la mirada
mansa y bravía,
corazón escondido,
juventud que se ha ido y no es vejez completa.
El sudor de la mirada en la cartera
desgastada,
hecha de material en serie
masa informe,
huella de la manada.
La cara de lo obligado
forjada a martillazos
con buriles mecatrónicos made in...
teligencia de lo contrario,
Galeano al revés.
La cara automatizada.
Como implacable tristeza.
La cara de ojos oscuros regalando versos.
Boca fruncida,
hosquedad aprehendida,
respirando, apenas,
la vida.
Junio y rostros de los soy, 2016. César Guevara.
Día a día con ritmo de tren subterráneo
y falta de un café.
La rutina, la rabia.
La cara del sudor en la mirada
mansa y bravía,
corazón escondido,
juventud que se ha ido y no es vejez completa.
El sudor de la mirada en la cartera
desgastada,
hecha de material en serie
masa informe,
huella de la manada.
La cara de lo obligado
forjada a martillazos
con buriles mecatrónicos made in...
teligencia de lo contrario,
Galeano al revés.
La cara automatizada.
Como implacable tristeza.
La cara de ojos oscuros regalando versos.
Boca fruncida,
hosquedad aprehendida,
respirando, apenas,
la vida.
Junio y rostros de los soy, 2016. César Guevara.