Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La ración de Judas
Cuando Jesús comenzó a predicar
sus adeptos querían merienda,
y dijo el título real:
soy Jesús pero no prebenda.
A lo cual contesto un listillo:
es el hambre de alta encomienda
y el fruto del vientre que atienda.
Contesto el altísimo divo:
Yo, Jesús, te perdono
con gran elocuencia;
mas, serás de los hombres,
el mono,
y yo un artista sin ciencia.
Nuevamente el listillo:
A este Jesús no lo pillo,
ya que siempre pasó del cepillo
y se peina con cierta conciencia.
Y Jesús, que acababa
de venir cenado,
dijo en tono del ser que alababa:
alabado sea el señor
reunido todo el ganado,
desharemos un pacto de honor:
ya podéis comer este asado.
Todos se abalanzaron
sobre el cordero de dios,
todos menos uno,
a quien daban un bocado
de las sobras del sermón,
y es que judas, el ahorcado,
se quedó sin su ración
por rebelde e imputado.
Cuando Jesús comenzó a predicar
sus adeptos querían merienda,
y dijo el título real:
soy Jesús pero no prebenda.
A lo cual contesto un listillo:
es el hambre de alta encomienda
y el fruto del vientre que atienda.
Contesto el altísimo divo:
Yo, Jesús, te perdono
con gran elocuencia;
mas, serás de los hombres,
el mono,
y yo un artista sin ciencia.
Nuevamente el listillo:
A este Jesús no lo pillo,
ya que siempre pasó del cepillo
y se peina con cierta conciencia.
Y Jesús, que acababa
de venir cenado,
dijo en tono del ser que alababa:
alabado sea el señor
reunido todo el ganado,
desharemos un pacto de honor:
ya podéis comer este asado.
Todos se abalanzaron
sobre el cordero de dios,
todos menos uno,
a quien daban un bocado
de las sobras del sermón,
y es que judas, el ahorcado,
se quedó sin su ración
por rebelde e imputado.
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