AMANT
Poeta adicto al portal
No sé si son los arpegios
Que mi corazón,
único instrumento, exhala
o los ecos mudos que resuenan
estallando en el mismo,
que reflejan los murmullos
del viento, del tiempo,
de todas las cosas...;
los que intentan
expresar esta verdad...;
quizá es la naturaleza
_pues conoce lo que callo_
quien con voz dulcísima,
silente, exclama:
¡le amas!., ¡la amas!
No sé en qué momento
te clavaste en mis adentros,
así como de igual modo
ignoro si el amor,
Es, de mi, celador o prisionero,
Ni sé por qué cuando al fin te encontré....
Estabas tan distante, tan lejana,
Por qué todo se opuso
A que pudiéramos libremente amarnos
o por qué el amor
como un anillo de diamantes
fue lanzado al vasto mar de la nada
por la distancia,
que, riendo a carcajadas,
de nosotras se burlaba.
No sé por qué lo supe en tus besos...
Por qué al abrazarte sentí
Que era ese el lugar, el sitio
Donde quería cada amanecer, despertar,
Por qué hallé en tus pupilas mi vida;
Por qué tu sexo tenía ese sabor
que podría probar,
_saborear toda la vida_,
perfecto postre era y es, para mí,
y siempre sería.
Sólo sé que te he necesitado como a nadie
en noches consteladas como ésta,
en que el viento acaricia y besa;
sólo sé que te he llorado
como a nadie, desde el alma,
lágrimas de amor y dolor hechas
y sé... que como a nadie también
te he amado y amo,
y que aun si el adiós fuese hoy
por tus labios pronunciado,
te agradecería haberme amado,
haber , en mi corazón, el amor cultivado,
¡y le pediría a Dios por ti,
por tu felicidad, a diario!.
Última edición: