Lírico.
Exp..
La realidad
No hay motivos
para estar alegre.
No hay motivos
para salvar al ser humano.
He visto cosas
que no veréis jamás y que estremecen.
He visto cosas
que no deberían haber pasado.
No hay motivos.
No hay motivos.
No hay motivos.
Duerme, niña, duerme
y cuando despiertes
a esta luz teñida con la sangre
recuerda que te quiero.
Que Dios te guarde a ti
y que a nosotros
Él sepa o pueda o quiera
perdonarnos.
Que Dios redima al hombre
si es posible;
y mientras tanto
que sigan los poetas con sus flores
de plástico y confeti en recitales
y premios literarios,
que sigan los poetas
haciendo su graffiti,
lanzándonos su mística pladur,
invocando un amor
ya sin conciencia.
No hay motivos.
No hay motivos.
No hay motivos.
No hay motivos
para estar alegre.
No hay motivos
para salvar al ser humano.
He visto cosas
que no veréis jamás y que estremecen.
He visto cosas
que no deberían haber pasado.
No hay motivos.
No hay motivos.
No hay motivos.
Duerme, niña, duerme
y cuando despiertes
a esta luz teñida con la sangre
recuerda que te quiero.
Que Dios te guarde a ti
y que a nosotros
Él sepa o pueda o quiera
perdonarnos.
Que Dios redima al hombre
si es posible;
y mientras tanto
que sigan los poetas con sus flores
de plástico y confeti en recitales
y premios literarios,
que sigan los poetas
haciendo su graffiti,
lanzándonos su mística pladur,
invocando un amor
ya sin conciencia.
No hay motivos.
No hay motivos.
No hay motivos.
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