• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La rutina

Manolo Martínez

Poeta fiel al portal
Despertar al día, palpar a tientas
una habitación inmensa y una almohada fría.

Desayunar recuerdos que destrozan y hieren
con tu taza de flores en la alacena colgada.

Llevarme el abrigo de la desesperanza,
poner llave a la puerta que introdujo desdicha.

Transitar al trabajo buscando tus ojos,
encontrar silencios en los ojos de otros.

Regresar a almorzar, cocinar minutas;
eléctrico y rápido: hacer una sopa.

Abrir el ropero, inhalar perfumes;
separar la prendas para beneficencia.

Intentar una siesta, no conciliar sueño;
en una bolsa, al rincón, mirar tus zapatos.

Pasar al taller, tomar mate solo,
clavar maderas, agrandar heridas.
(que triste que huele la carpintería).

Ahondarme en la noche sin televisor,
sin radios ni amigos en mundo Internet.

Persignarme a medias, renegar de Dios,
preguntar si mañana amaneceré…

…Y llega el domingo, después de la misa,
visitar con flores nuestro nuevo hogar.​

 
Despertar al día, palpar a tientas
una habitación inmensa y una almohada fría.

Desayunar recuerdos que destrozan y hieren
con tu taza de flores en la alacena colgada.

Llevarme el abrigo de la desesperanza,
poner llave a la puerta que introdujo desdicha.

Transitar al trabajo buscando tus ojos,
encontrar silencios en los ojos de otros.

Regresar a almorzar, cocinar minutas;
eléctrico y rápido: hacer una sopa.

Abrir el ropero, inhalar perfumes;
separar la prendas para beneficencia.

Intentar una siesta, no conciliar sueño;
en una bolsa, al rincón, mirar tus zapatos.

Pasar al taller, tomar mate solo,
clavar maderas, agrandar heridas.
(que triste que huele la carpintería).

Ahondarme en la noche sin televisor,
sin radios ni amigos en mundo Internet.

Persignarme a medias, renegar de Dios,
preguntar si mañana amaneceré…

…Y llega el domingo, después de la misa,
visitar con flores nuestro nuevo hogar.



Un recorrido por el día a día, se desprende en tus versos, esa rutina que tanto pesa, hasta llegar al domingo donde las flores tienen otro brillo.

Hermoso y descriptivo tu poema.

Un abrazo.
 
Despertar al día, palpar a tientas
una habitación inmensa y una almohada fría.

Desayunar recuerdos que destrozan y hieren
con tu taza de flores en la alacena colgada.

Llevarme el abrigo de la desesperanza,
poner llave a la puerta que introdujo desdicha.

Transitar al trabajo buscando tus ojos,
encontrar silencios en los ojos de otros.

Regresar a almorzar, cocinar minutas;
eléctrico y rápido: hacer una sopa.

Abrir el ropero, inhalar perfumes;
separar la prendas para beneficencia.

Intentar una siesta, no conciliar sueño;
en una bolsa, al rincón, mirar tus zapatos.

Pasar al taller, tomar mate solo,
clavar maderas, agrandar heridas.
(que triste que huele la carpintería).

Ahondarme en la noche sin televisor,
sin radios ni amigos en mundo Internet.

Persignarme a medias, renegar de Dios,
preguntar si mañana amaneceré…

…Y llega el domingo, después de la misa,
visitar con flores nuestro nuevo hogar.


Hola Manolo, aunque con aire triste, melancólico, solitario es un excelente recorrido por la cotidianidad en estructura poética, me ha encantado cada detalle que citas, te hace un ser sensible y admirable a mi vista.
Te dejo un detallito de mi visita para acompañarte un poquito. Un respetuoso abrazo
Manolo.


b3eaab1385fc4e4de53807862bdbac75.jpg
 
Hola Manolo, aunque con aire triste, melancólico, solitario es un excelente recorrido por la cotidianidad en estructura poética, me ha encantado cada detalle que citas, te hace un ser sensible y admirable a mi vista.
Te dejo un detallito de mi visita para acompañarte un poquito. Un respetuoso abrazo
Manolo.


b3eaab1385fc4e4de53807862bdbac75.jpg

Muchísimas gracias, mi estimada Mireya, por tu grato y generoso comentario, y por tu tierno detalle.

Debo ser sincero contigo, muchos de mis presentaciones no son actuales, ya tienen un tiempo, como ésta.

Lo que pasa es que me siento bien subiendo algunos poemitas o frases... son una parte de nuestra vida, no sé si hago bien o no... no sé.

De corazón te agradezco nuevamente tu compañía.

Amiga, te envío un respetuoso abrazo.
 
Despertar al día, palpar a tientas
una habitación inmensa y una almohada fría.

Desayunar recuerdos que destrozan y hieren
con tu taza de flores en la alacena colgada.

Llevarme el abrigo de la desesperanza,
poner llave a la puerta que introdujo desdicha.

Transitar al trabajo buscando tus ojos,
encontrar silencios en los ojos de otros.

Regresar a almorzar, cocinar minutas;
eléctrico y rápido: hacer una sopa.

Abrir el ropero, inhalar perfumes;
separar la prendas para beneficencia.

Intentar una siesta, no conciliar sueño;
en una bolsa, al rincón, mirar tus zapatos.

Pasar al taller, tomar mate solo,
clavar maderas, agrandar heridas.
(que triste que huele la carpintería).

Ahondarme en la noche sin televisor,
sin radios ni amigos en mundo Internet.

Persignarme a medias, renegar de Dios,
preguntar si mañana amaneceré…

…Y llega el domingo, después de la misa,
visitar con flores nuestro nuevo hogar.


Muy lindo tu poema Manolo. Me ha encantado leerte. Un abrazo amigo.
 
Despertar al día, palpar a tientas
una habitación inmensa y una almohada fría.

Desayunar recuerdos que destrozan y hieren
con tu taza de flores en la alacena colgada.

Llevarme el abrigo de la desesperanza,
poner llave a la puerta que introdujo desdicha.

Transitar al trabajo buscando tus ojos,
encontrar silencios en los ojos de otros.

Regresar a almorzar, cocinar minutas;
eléctrico y rápido: hacer una sopa.

Abrir el ropero, inhalar perfumes;
separar la prendas para beneficencia.

Intentar una siesta, no conciliar sueño;
en una bolsa, al rincón, mirar tus zapatos.

Pasar al taller, tomar mate solo,
clavar maderas, agrandar heridas.
(que triste que huele la carpintería).

Ahondarme en la noche sin televisor,
sin radios ni amigos en mundo Internet.

Persignarme a medias, renegar de Dios,
preguntar si mañana amaneceré…

…Y llega el domingo, después de la misa,
visitar con flores nuestro nuevo hogar.




Estamos en semana santa, y tú has creado un auténtico "via crucis" con el sentimiento puesto en tus versos.
Cada pareado es a la vez una parada y la continuación de una cadena o condena, según se expresa.

Esa agenda viva que tenemos en la cabeza y que no convence al corazón por ser injusta e indeseada "sinrazón"
La funesta rutina, que nos enmarca un nostálgico paisaje, que hemos de recorrer. ¡Sí o sí!

Y la rueda sigue girando, mientras a unos les regala sonrisas, a otros lágrimas y a otros ni una cosa ni otra, y eso duele aún más.

No reniegues amigo mío, los pasos pasados en el pasado estan, y los nuevos, cuando menos hemos de intentar sean diferentes para que los pasados no nos persigan más.

Sabes Manolo, yo trabajo en el campo y lo que para otros son "desechos" hojas, ramas, hierba seca, etc. y lo queman; Sien embargo todo ese "pasado" si sabes reciclarlo, de ahí sale un preciado humus necesario para alimentar al presente, porque todo se transforma si lo permitimos, y a la vez sirve de nuevos cimientos para nuevas plantas, frutos y flores que nos alegran y alimentan el presente.

Mi aprecio y admiración por saber compartir tus impulsos poéticos, ya sean pasados o presentes.
Alegre paz compañero y muy feliz primavera de sueños y realidades.
Vidal
 
Despertar al día, palpar a tientas
una habitación inmensa y una almohada fría.

Desayunar recuerdos que destrozan y hieren
con tu taza de flores en la alacena colgada.

Llevarme el abrigo de la desesperanza,
poner llave a la puerta que introdujo desdicha.

Transitar al trabajo buscando tus ojos,
encontrar silencios en los ojos de otros.

Regresar a almorzar, cocinar minutas;
eléctrico y rápido: hacer una sopa.

Abrir el ropero, inhalar perfumes;
separar la prendas para beneficencia.

Intentar una siesta, no conciliar sueño;
en una bolsa, al rincón, mirar tus zapatos.

Pasar al taller, tomar mate solo,
clavar maderas, agrandar heridas.
(que triste que huele la carpintería).

Ahondarme en la noche sin televisor,
sin radios ni amigos en mundo Internet.

Persignarme a medias, renegar de Dios,
preguntar si mañana amaneceré…

…Y llega el domingo, después de la misa,
visitar con flores nuestro nuevo hogar.


La rutina puede llegar a ser axfisiante, a veces hay que intentar escapar de ella poniendonos un sombrero y saliendo a la celle a cazar versos, a mi me funciona. Muy bello y melancólico poema amigo Manolo. Un abrazo. Paco.
 
Estamos en semana santa, y tú has creado un auténtico "via crucis" con el sentimiento puesto en tus versos.
Cada pareado es a la vez una parada y la continuación de una cadena o condena, según se expresa.

Esa agenda viva que tenemos en la cabeza y que no convence al corazón por ser injusta e indeseada "sinrazón"
La funesta rutina, que nos enmarca un nostálgico paisaje, que hemos de recorrer. ¡Sí o sí!

Y la rueda sigue girando, mientras a unos les regala sonrisas, a otros lágrimas y a otros ni una cosa ni otra, y eso duele aún más.

No reniegues amigo mío, los pasos pasados en el pasado estan, y los nuevos, cuando menos hemos de intentar sean diferentes para que los pasados no nos persigan más.

Sabes Manolo, yo trabajo en el campo y lo que para otros son "desechos" hojas, ramas, hierba seca, etc. y lo queman; Sien embargo todo ese "pasado" si sabes reciclarlo, de ahí sale un preciado humus necesario para alimentar al presente, porque todo se transforma si lo permitimos, y a la vez sirve de nuevos cimientos para nuevas plantas, frutos y flores que nos alegran y alimentan el presente.

Mi aprecio y admiración por saber compartir tus impulsos poéticos, ya sean pasados o presentes.
Alegre paz compañero y muy feliz primavera de sueños y realidades.
Vidal

Muchísimas gracias, mi estimado Vidal, por tu edificante, generoso y amable comentario. Inmensamente agradecido.

Amigo, te envío un fuerte abrazo.
 
La rutina puede llegar a ser axfisiante, a veces hay que intentar escapar de ella poniendonos un sombrero y saliendo a la celle a cazar versos, a mi me funciona. Muy bello y melancólico poema amigo Manolo. Un abrazo. Paco.

Muchísimas gracias, mi estimado Paco, por tu sabio consejo, que muy bien sirve... y por tu grato y amable comentario.

Amigo, te envío un fuerte abrazo.
 
Última edición:
Despertar al día, palpar a tientas
una habitación inmensa y una almohada fría.

Desayunar recuerdos que destrozan y hieren
con tu taza de flores en la alacena colgada.

Llevarme el abrigo de la desesperanza,
poner llave a la puerta que introdujo desdicha.

Transitar al trabajo buscando tus ojos,
encontrar silencios en los ojos de otros.

Regresar a almorzar, cocinar minutas;
eléctrico y rápido: hacer una sopa.

Abrir el ropero, inhalar perfumes;
separar la prendas para beneficencia.

Intentar una siesta, no conciliar sueño;
en una bolsa, al rincón, mirar tus zapatos.

Pasar al taller, tomar mate solo,
clavar maderas, agrandar heridas.
(que triste que huele la carpintería).

Ahondarme en la noche sin televisor,
sin radios ni amigos en mundo Internet.

Persignarme a medias, renegar de Dios,
preguntar si mañana amaneceré…

…Y llega el domingo, después de la misa,
visitar con flores nuestro nuevo hogar.



Intensidad de agotamiento diario, melancolia de acciones repetidas
un triunfo esperar ese espacio para galvanizar todo e irradiar
nuevos espacios. felicidades por toda la carga impresa que
lleva la obra. luzyabsenta
 
Despertar al día, palpar a tientas
una habitación inmensa y una almohada fría.

Desayunar recuerdos que destrozan y hieren
con tu taza de flores en la alacena colgada.

Llevarme el abrigo de la desesperanza,
poner llave a la puerta que introdujo desdicha.

Transitar al trabajo buscando tus ojos,
encontrar silencios en los ojos de otros.

Regresar a almorzar, cocinar minutas;
eléctrico y rápido: hacer una sopa.

Abrir el ropero, inhalar perfumes;
separar la prendas para beneficencia.

Intentar una siesta, no conciliar sueño;
en una bolsa, al rincón, mirar tus zapatos.

Pasar al taller, tomar mate solo,
clavar maderas, agrandar heridas.
(que triste que huele la carpintería).

Ahondarme en la noche sin televisor,
sin radios ni amigos en mundo Internet.

Persignarme a medias, renegar de Dios,
preguntar si mañana amaneceré…

…Y llega el domingo, después de la misa,
visitar con flores nuestro nuevo hogar.



Bastante melancolía hay en tu poema Manolo, llega al corazón, pareciera que has tenido un pérdida muy querida, ojalá que solo sea temático. Saludos
 
Despertar al día, palpar a tientas
una habitación inmensa y una almohada fría.

Desayunar recuerdos que destrozan y hieren
con tu taza de flores en la alacena colgada.

Llevarme el abrigo de la desesperanza,
poner llave a la puerta que introdujo desdicha.

Transitar al trabajo buscando tus ojos,
encontrar silencios en los ojos de otros.

Regresar a almorzar, cocinar minutas;
eléctrico y rápido: hacer una sopa.

Abrir el ropero, inhalar perfumes;
separar la prendas para beneficencia.

Intentar una siesta, no conciliar sueño;
en una bolsa, al rincón, mirar tus zapatos.

Pasar al taller, tomar mate solo,
clavar maderas, agrandar heridas.
(que triste que huele la carpintería).

Ahondarme en la noche sin televisor,
sin radios ni amigos en mundo Internet.

Persignarme a medias, renegar de Dios,
preguntar si mañana amaneceré…

…Y llega el domingo, después de la misa,
visitar con flores nuestro nuevo hogar.


La rutina está allí disimulando todas sus fracturas porque a la larga incluso ella sólo espera que la rompas. Saludos cordiales para ti Manolo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba