Carlo Hans
Poeta recién llegado
están furiosas tus penas, que no me miras,
aún estoy en casa, sombrío, resolviendo angustias,
y tú de pronto no me amas,
te vuelves fría como las anclas en el puerto,
y pasas a mi lado sin alma,
como un helicóptero rápido en el cielo
sin nadie dentro,
amor!
eres la sargenta,
y me enfada y me gusta,
que me quieras solo para ti,
pero sucede, que en mi se desmalla
el amor constantemente
y como desborda y crece,
gobierna y devora
también tiene el comportamiento de la briza
y se esparce en su frescura,
sobre ojos verdes que se inflaman,
sobre morenas serpenteantes
o bocas grandes que guardan
al mismo tiempo, tu infierno y mi miel,
o si querida!!
hoy solo soy tuyo,
pero, te aviso,
dejare esta araña en tus senos,
para que trepe o teja,
y si tú la dejas,
para que muerda y coma
yo...
si así lo escribe la tierra,
o me lo dice el capitán,
pondré en el pozo de mi vida,
más amor,
más ojos,
más historias,
que vengan a mejorar mi historia,
otras piernas,
que crepiten en mi boca
como lechugas nuevas,
si se cruza inesperadamente
una tormenta
de labios y sentimientos,
y ese ruido envuelve
con langostas fraternas
las ondas de mi mar,
no dudaré,
me iré, amor me iré,
y en el punto que quedemos
seguirá mi amor,
amándote, pero sin después.
aún estoy en casa, sombrío, resolviendo angustias,
y tú de pronto no me amas,
te vuelves fría como las anclas en el puerto,
y pasas a mi lado sin alma,
como un helicóptero rápido en el cielo
sin nadie dentro,
amor!
eres la sargenta,
y me enfada y me gusta,
que me quieras solo para ti,
pero sucede, que en mi se desmalla
el amor constantemente
y como desborda y crece,
gobierna y devora
también tiene el comportamiento de la briza
y se esparce en su frescura,
sobre ojos verdes que se inflaman,
sobre morenas serpenteantes
o bocas grandes que guardan
al mismo tiempo, tu infierno y mi miel,
o si querida!!
hoy solo soy tuyo,
pero, te aviso,
dejare esta araña en tus senos,
para que trepe o teja,
y si tú la dejas,
para que muerda y coma
yo...
si así lo escribe la tierra,
o me lo dice el capitán,
pondré en el pozo de mi vida,
más amor,
más ojos,
más historias,
que vengan a mejorar mi historia,
otras piernas,
que crepiten en mi boca
como lechugas nuevas,
si se cruza inesperadamente
una tormenta
de labios y sentimientos,
y ese ruido envuelve
con langostas fraternas
las ondas de mi mar,
no dudaré,
me iré, amor me iré,
y en el punto que quedemos
seguirá mi amor,
amándote, pero sin después.