QuiméricasVisiones
Poeta recién llegado
Era la introspección encarnada,
fría como un huerto de flores de metal,
pretendía mantenerse lo más alejada
incluso de la minúscula suciedad.
Se acomodó en su disuelta mente,
y entrando en la segunda oscuridad
coexistió con una soledad demente...
Oh! Infortunio de la causalidad!
Quizás fue por algo que no supo advertir,
y en sus delirios dejó que el mal la venciera.
Contra ese impulso resultó difícil combatir,
había perdido su corazón de guerrera.
Tras un definitivo e imprevisto fiasco,
tras el suplicio de ese grotesco año,
se emborrachó de desidia y de asco,
y lo borró de un diligente balazo.
fría como un huerto de flores de metal,
pretendía mantenerse lo más alejada
incluso de la minúscula suciedad.
Se acomodó en su disuelta mente,
y entrando en la segunda oscuridad
coexistió con una soledad demente...
Oh! Infortunio de la causalidad!
Quizás fue por algo que no supo advertir,
y en sus delirios dejó que el mal la venciera.
Contra ese impulso resultó difícil combatir,
había perdido su corazón de guerrera.
Tras un definitivo e imprevisto fiasco,
tras el suplicio de ese grotesco año,
se emborrachó de desidia y de asco,
y lo borró de un diligente balazo.