Tsadkiel-17
Poeta asiduo al portal
La sequía que dejaste con tu adiós
Fuiste sol candente de verano
y yo un río que sin agua ha quedado
porque el fuego de tú adiós mi ser evaporó
y hasta la última gota de mí agua secó.
Tu luz me acariciaba por las mañanas
y reías al ver tu cara en mi agua reflejada
pero ahora tu adiós deja un desierto:
árido, olvidado y muerto.
Unas nubes se apiadaron de mí
y sus lágrimas derramaron con frenesí
pero al ver que su esfuerzo era en vano
al final ellas también se marcharon.
El calor de los recuerdos quema mi suelo
y evitarlo yo no puedo
porque no importa si cada vez estás más lejos
un gran evento atmosférico espero.
Admito sigo aferrado a la esperanza
de que de alguna manera este río renazca
y de que vuelvas a mirar tu reflejo en mi
y de que nunca más tengas que partir.
Por Omar Tirado