edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
La siembra del amor
No sabía a los quince la importancia,
de preparar la tierra para siembra,
ni tampoco sabía a ciencia cierta,
que el secreto central de la ganancia
no era sólo demanda con su oferta,
sino buenas semillas en la huerta.
de preparar la tierra para siembra,
ni tampoco sabía a ciencia cierta,
que el secreto central de la ganancia
no era sólo demanda con su oferta,
sino buenas semillas en la huerta.
El surco hay que trazarlo bien derecho
y morral en el hombro caminarlo,
revoleando semilla todo el trecho.
Como discóbolo volear la granza,
un hecho trascendente de esperanza,
en la vida ancestral del sembrador.
y morral en el hombro caminarlo,
revoleando semilla todo el trecho.
Como discóbolo volear la granza,
un hecho trascendente de esperanza,
en la vida ancestral del sembrador.
Cincuenta años después y sin tapujo,
yo pienso trabajar con gran ardor
y si es buena la tierra, ¡Ay que lujo!
la cosecha será tan excelente,
que no se perderá ni una simiente
y la mejor semilla es el amor.
yo pienso trabajar con gran ardor
y si es buena la tierra, ¡Ay que lujo!
la cosecha será tan excelente,
que no se perderá ni una simiente
y la mejor semilla es el amor.
Eduardo León de la Barra
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: ¡ ahí va eso ! ahora me voy a dormir::