Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era un día desierto en las sillas de cemento del parque,
la gente no caminaba por la zona
debido a la intensa lluvia que caía en las sombrías hojas de los árboles.
Y allí, casi petrificada, estaba yo,
con deseos de inquirir a esta soledad
mojándome cual estúpida sin respuestas.
Deseaba encontrar el por qué
de todos los por qué habidos y por haber,
pero mi cabello, casi enredado entre mis ojos
llenos de más lágrimas que lluvia
miraron fijamente y por casualidad
al ser gemelo que lloraba
a solo pocas sillas de la mía.
Tenía la cabeza gacha,
y sus manos heladas
comentaban la carta dolorosa
de un abandono.
Me levanté de mi tristeza y sentándome a su lado le dije:
al igual que tú
he amado;
al igual que tú
he llorado.
Y temblando más de nervios que de frio,
supimos cómo levantarnos del llanto compartido
para perdernos en la siguiente lluvia
que caería
sobre nuestras almas.
.............................Claridad Divina López Estrada................
la gente no caminaba por la zona
debido a la intensa lluvia que caía en las sombrías hojas de los árboles.
Y allí, casi petrificada, estaba yo,
con deseos de inquirir a esta soledad
mojándome cual estúpida sin respuestas.
Deseaba encontrar el por qué
de todos los por qué habidos y por haber,
pero mi cabello, casi enredado entre mis ojos
llenos de más lágrimas que lluvia
miraron fijamente y por casualidad
al ser gemelo que lloraba
a solo pocas sillas de la mía.
Tenía la cabeza gacha,
y sus manos heladas
comentaban la carta dolorosa
de un abandono.
Me levanté de mi tristeza y sentándome a su lado le dije:
al igual que tú
he amado;
al igual que tú
he llorado.
Y temblando más de nervios que de frio,
supimos cómo levantarnos del llanto compartido
para perdernos en la siguiente lluvia
que caería
sobre nuestras almas.
.............................Claridad Divina López Estrada................