Aguila Albina.
Poeta recién llegado
No vemos más que reflejos
en una sucesión de espejos,
vidrios inanimados
ideales condicionados,
reflejos de lo que eran
y que ahora representan,
esperanzas preconcebidas
y desilusiones adquiridas,
hábiles imitadores
somos en los espejos reflectores,
donde me veo, nos vemos,
me creo, nos creemos,
ideas infundadas
en situaciones añoradas,
que nunca llegan
que jamas esperan;
y si mis amores fueran solo reflejos
como delirios de hombres viejos,
serian alteradas realidades
con embusteras bondades,
pues los cariños femeniles
son como ilusorios pensamientos seniles,
fundamentados en la verdad
pero coronados con deshonestidad,
como falsa es la imagen
en cristales que restringen,
mi silueta a los espejos
y mis amores a los reflejos.
en una sucesión de espejos,
vidrios inanimados
ideales condicionados,
reflejos de lo que eran
y que ahora representan,
esperanzas preconcebidas
y desilusiones adquiridas,
hábiles imitadores
somos en los espejos reflectores,
donde me veo, nos vemos,
me creo, nos creemos,
ideas infundadas
en situaciones añoradas,
que nunca llegan
que jamas esperan;
y si mis amores fueran solo reflejos
como delirios de hombres viejos,
serian alteradas realidades
con embusteras bondades,
pues los cariños femeniles
son como ilusorios pensamientos seniles,
fundamentados en la verdad
pero coronados con deshonestidad,
como falsa es la imagen
en cristales que restringen,
mi silueta a los espejos
y mis amores a los reflejos.
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