café en chernobyl
Poeta recién llegado
La sirena ataca
Exploto como un balón de gas.
Silba en la cocina el cascabel de Nix,
ella no me quiere soltar,
ella se traga el llavín de mi ergástula.
En un dédalo con techo de cobre,
mi pico revienta en sus placas.
Lloró sangre pues el agua se secó.
Está vacío el pozo desde el fondo. Toc.
Las estrellas fueron robadas por un abigeo del Sur,
tengo frío en los alones de ese cuervo
que chupa mis glóbulos y aspira las cenizas de mi juventud.
Estoy moribundo, un catre con un bidé,
un campanario que un imbécil toca y toca. Dun. Dun.
Él quiere ahogarse en una bolsa de basura,
ser arrastrado por las calles y reventar su sien en un
adoquín.
Mi destino es más profuso, límpido,
de horror. Estoy atado desde una duna de sexo gratis
hasta un otero donde mi mamá tiene reuma.
Mi corazón fue partido, mordido, un coco de náufrago,
un caramelo de baja la presión.
Ella sabe lo que quiere y porta máscaras para
las jornadas del oro imposible. Me sabe mal el desayuno.
La cena tendrá mi cabeza sobre la bandeja.
Exploto como un balón de gas.
Silba en la cocina el cascabel de Nix,
ella no me quiere soltar,
ella se traga el llavín de mi ergástula.
En un dédalo con techo de cobre,
mi pico revienta en sus placas.
Lloró sangre pues el agua se secó.
Está vacío el pozo desde el fondo. Toc.
Las estrellas fueron robadas por un abigeo del Sur,
tengo frío en los alones de ese cuervo
que chupa mis glóbulos y aspira las cenizas de mi juventud.
Estoy moribundo, un catre con un bidé,
un campanario que un imbécil toca y toca. Dun. Dun.
Él quiere ahogarse en una bolsa de basura,
ser arrastrado por las calles y reventar su sien en un
adoquín.
Mi destino es más profuso, límpido,
de horror. Estoy atado desde una duna de sexo gratis
hasta un otero donde mi mamá tiene reuma.
Mi corazón fue partido, mordido, un coco de náufrago,
un caramelo de baja la presión.
Ella sabe lo que quiere y porta máscaras para
las jornadas del oro imposible. Me sabe mal el desayuno.
La cena tendrá mi cabeza sobre la bandeja.