la soledad del cornudo

jose villa

Poeta que considera el portal su segunda casa

cuando regresé del trabajo al anochecer

encontré a mi mujer cogiendo con un tipo en la sala
al entrar dije "hola, buenas noches"
ninguno tuvo la decencia de responderme
pasé junto a ellos cuando me dirigí a la cocina
mi mujer me miró con los ojos velados
un poco de baba le escurría por un lado de la boca
sus piernas descansaban en los hombros del tipo
saqué una cerveza del refri
la destapé y vacié la mitad de un trago
hacía algo de calor
dentro del micro había un plato de carne con verduras
programé 2 minutos y apreté el botón de encendido
los gemidos de mi mujer eran cada vez más ruidosos
el micro dio 3 pitidos
saqué la carne con verduras
me terminé la cerveza y agarré otra
me senté en una silla y empecé a comer
los gemidos de la puta eran ya casi alaridos
la carne estaba muy buena
me acabé todo el plato y me empiné la cerveza
cogí otra lata y me dirigí a la sala
el tipo acababa de vestirse
mi mujer se estaba poniendo las bragas
me senté en mi sillón favorito y prendí la tele
pasé algunos canales y encontré una película de terror
mi mujer despedía ahora al tipo en la puerta con un beso
él cabrón le agarraba el culo con las dos manos
sólo faltaba que se pusieran a coger allí de pie
al final se separaron y ella cerró la puerta
cuando se acercó a mí pude ver entre sus tetas
el brillo apagado de un chorro de semen
me preguntó si me había gustado la cena
le dije que había estado deliciosa
ella sonrió y me dio un ligero beso en la mejilla
luego recogió su falda y su blusa y se fue al cuarto
yo hice como que ponía atención a la película
pero en realidad mi mente estaba en blanco


 
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cuando regresé del trabajo al anochecer

encontré a mi mujer cogiendo con un tipo en la sala
al entrar dije "hola, buenas noches"
ninguno tuvo la decencia de responderme
pasé junto a ellos cuando me dirigí a la cocina
mi mujer me miró con los ojos velados
un poco de baba le escurría por un lado de la boca
sus piernas descansaban en los hombros del tipo
saqué una cerveza del refri
la destapé y vacié la mitad de un trago
hacía algo de calor
dentro del micro había un plato de carne con verduras
programé 2 minutos y apreté el botón de encendido
los gemidos de mi mujer eran cada vez más ruidosos
el micro dio 3 pitidos
saqué la carne con verduras
me terminé la cerveza y agarré otra
me senté en una silla y empecé a comer
los gemidos de la puta eran ya casi alaridos
la carne estaba muy buena
me acabé todo el plato y me empiné la cerveza
cogí otra lata y me dirigí a la sala
el tipo acababa de vestirse
mi mujer se estaba poniendo las bragas
me senté en mi sillón favorito y prendí la tele
pasé algunos canales y encontré una película de terror
mi mujer despedía ahora al tipo en la puerta con un beso
él cabrón le agarraba el culo con las dos manos
sólo faltaba que se pusieran a coger allí de pie
al final se separaron y ella cerró la puerta
cuando se acercó a mí pude ver entre sus tetas
el brillo apagado de un chorro de semen
me preguntó si me había gustado la cena
le dije que había estado deliciosa
ella sonrió y me dio un ligero beso en la mejilla
luego recogió su falda y su blusa y se fue al cuarto
yo hice como que ponía atención a la película
pero en realidad mi mente estaba en blanco





Cuando leo sus poemas,siempre termino con una sonrisa agridulce
y recuerdo que tengo cervezas,la mezcla no está mal...
Saludos poeta
 
papá,
de tu gran poema neorromántico,
género ahora mal llamado realismo sucio
para escarnio de nuestro admirado Becquer,
deduzco
que lo peor de ser cornudo
es que no te queden cervezas en la refri.

elPerro de Descartes
bien provisto de frías
...luego cornudo
 

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