musador
esperando...
Solo el poeta en la espera
fruto de la soledad
que no halla
busca la palabra entera
caída de su heredad
que hoy es valla.
Lo aturde con sus gemidos
el verso de tiempos idos
que le exige
las miradas de ternura
que le alivien la atadura
que lo rige.
Soledad es utopía
si no viene con la muerte,
tan callada,
es un río la poesía
al que no fluye el inerte
con su nada.
Cual lágrima del querer
afluente quisiera ser
de este río,
susurrar en su murmullo
bajo la sombra y arrullo
de lo mío.
Nota. La forma de estas duodécimas ha sido tomada del poema «Serenata», de José de Espronceda. Espronceda fue un innovador en lo formal, y en este poema juvenil (tenía veinte años cuando lo compuso, creo) produjo esta variante de las coplas de pie quebrado manriqueñas (cuya forma en verdad fue hallada por Juan de Mena, aunque no la explotó a fondo como Jorge Manrique). Me parece interesante la innovación de Espronceda porque da unidad a la duodécima, al rimar la segunda sextilla con otro esquema: 8a8a4b8c8c4b, en lugar de repetir el esquema de la primera 8a8b4c8a8b4c; con el esquema clásico de Manrique, resulta discutible si se trata de una duodécima o de dos sextillas (aunque se consideran, según Domínguez Caparrós, duodécimas); con el esquema de Espronceda, es natural pensar en duodécimas, salvo que se pensara en un poema de estrofas variadas (cosa que Espronceda practicó en muchos poemas, no en «Serenata»).
Para el que le interese, dejo acá un interesante artículo sobre la métrica de Espronceda:
https://www.google.com.ar/url?sa=t&...e/view/13047&usg=AOvVaw13-TIVDyrA17BNJH5ZbrJy
fruto de la soledad
que no halla
busca la palabra entera
caída de su heredad
que hoy es valla.
Lo aturde con sus gemidos
el verso de tiempos idos
que le exige
las miradas de ternura
que le alivien la atadura
que lo rige.
Soledad es utopía
si no viene con la muerte,
tan callada,
es un río la poesía
al que no fluye el inerte
con su nada.
Cual lágrima del querer
afluente quisiera ser
de este río,
susurrar en su murmullo
bajo la sombra y arrullo
de lo mío.
Nota. La forma de estas duodécimas ha sido tomada del poema «Serenata», de José de Espronceda. Espronceda fue un innovador en lo formal, y en este poema juvenil (tenía veinte años cuando lo compuso, creo) produjo esta variante de las coplas de pie quebrado manriqueñas (cuya forma en verdad fue hallada por Juan de Mena, aunque no la explotó a fondo como Jorge Manrique). Me parece interesante la innovación de Espronceda porque da unidad a la duodécima, al rimar la segunda sextilla con otro esquema: 8a8a4b8c8c4b, en lugar de repetir el esquema de la primera 8a8b4c8a8b4c; con el esquema clásico de Manrique, resulta discutible si se trata de una duodécima o de dos sextillas (aunque se consideran, según Domínguez Caparrós, duodécimas); con el esquema de Espronceda, es natural pensar en duodécimas, salvo que se pensara en un poema de estrofas variadas (cosa que Espronceda practicó en muchos poemas, no en «Serenata»).
Para el que le interese, dejo acá un interesante artículo sobre la métrica de Espronceda:
https://www.google.com.ar/url?sa=t&...e/view/13047&usg=AOvVaw13-TIVDyrA17BNJH5ZbrJy
Última edición: