PALAS ATENEA
Poeta fiel al portal
Recóndita en lo más profundo de mi vida, refugiada en el suave y húmedo murmullo del viento que golpea con fuerza el corazón, allí en el rincón de voces pasajeras que se anidan al olvido de las risas de lo que un día fui, allí me encuentro yo, con una vaga y lejana perspectiva de ese espacio y tiempo llamado realidad.
Es el misterio de la más cruda y miserable soledad que únicamente permanece en un suspiro de recuerdos y memorias espaciosas de la mente.
Esta soledad que no puedo ocultar más, que brota por mis poros gota a gota hasta llenar mi vaivén de infinita lejanía.
No es más que el eco del deseo y del anhelo que retumba en mis oídos en los días y noches que me hallo sola.
Aquellas noches eternas que me abrigan en un mar de insaciables ilusiones, inmensos sueños; procurando idear el mundo a mi manera, llenar los espacios del infinito universo, tratando de descubrir los enigmas que encierran mi todo.
Noches que a veces paso buscando soluciones a los interminables problemas que a cada uno de nosotros nos agobian
Desnudo por completo mi alma a Dios y abro mi corazón al mundo en secreto y en silencio; desahogo todas mis penas en llanto, un llanto que no se oye, no se siente, no se ve
Llanto que proviene de lo más profundo de mi alma, de aquel que clama buscando paz dentro de sí.
Aislada de todo lo terreno cierro los ojos y me traslado a otra dimensión, mi mundo, en el que veo reflejadas mi mayores fantasías, es por un segundo un instante de felicidad que permanece intacto en mi memoria.
Inmediatamente vuelvo a ver lo real, observo cuanto me rodea y dentro de mí surge un sentimiento de impotencia al saber que no puedo hacer nada para cambiarlo; las demás personas parecen satisfechas y conformes viviendo así, con vidas simples y monótonas que no pueden ser capaces de variar.
Yo sin embargo estoy y a la vez no estoy en un mismo lugar, dedico cada milésima de segundo de esta vida, única vida que mi Dios me ha de dar, en analizar todas y cada una de las cosas que me hacen ser y existir, me autoconozco comprendiendo mis miedos, temores y tratando de encontrar aquellas capacidades que aun duermen dentro de mí.
Sé muy bien que pocos opinan como yo, pero la soledad es el medio propicio para reflexionar, para llegar a conocernos a sí mismos enfrentando nuestros temores, llegando de tal manera a entendernos.
Pero cada cosa va ligada con otra, es como una inmensa cadena que no termina jamás y cuyos eslabones van estrechamente ligados unos con los otros; existen también los cazadores que siempre están al asecho, pendientes permanentemente de todos tus movimientos, esperando el momento adecuado para atacarte y hacerte daño, y peor aun si conocen a la perfección tu punto más débil.
Esos cazadores de los que hablo a menudo te rodean donde quiera que estés, son enemigos que te has ganado sin saberlo, viven refugiados en las apariencias, esa es su máscara; no los detectas porque los ves con los ojos físicos que solamente te revelan el exterior de cada persona, pero si observamos detenidamente con los ojos del alma, te darías cuenta de quienes son en realidad y que buscan de ti. Esto se logra a través de la experiencia, porque aquel que ya tropezó en la piedra es prevenido y cauteloso en la próxima ocasión.
No busque en las demás personas virtudes que solo tu posees y viven dentro de ti, este es uno de los acertijos que nos presenta la vida.
La soledad es benéfica en varias ocasiones, llena de paz tu alma y tu ser, pero hay que ser cautelosos y estar a la expectativa para que no nos cojan algunos sucesos por sorpresa.
Por otro lado, el exceso de soledad genera en los individuos sentimientos que terminan afectándolos a sí mismos; la depresión, es verse a sí mismo sepultado en el abismo del derrotismo, hacerse ver menos que los demás, pero, todo depende del individuo, de quien seas, de que tan fuerte y valiente seas para resistir la soledad.
He vivido toda mi vida según lo que recuerdo, pensando en mi futuro, viviendo el presente y recordando el pasado; no sé que tanto ayude pero a mi vida le ha aportado grandes cosas.
He sentido el rechazo por parte de quienes aprecio y he estado sola, pero, he permanecido firme, con mi fe en Dios, creyendo en mis sueños y dándome aliento y fortalezas porque se lo difícil que es sentirse solo; aun así hay esperanza en Dios al cual agradezco mi soledad.
Se lo que es estar sola, conozco sus dos caras
porque he vivido en carne propia, LA SOLEDAD
Es el misterio de la más cruda y miserable soledad que únicamente permanece en un suspiro de recuerdos y memorias espaciosas de la mente.
Esta soledad que no puedo ocultar más, que brota por mis poros gota a gota hasta llenar mi vaivén de infinita lejanía.
No es más que el eco del deseo y del anhelo que retumba en mis oídos en los días y noches que me hallo sola.
Aquellas noches eternas que me abrigan en un mar de insaciables ilusiones, inmensos sueños; procurando idear el mundo a mi manera, llenar los espacios del infinito universo, tratando de descubrir los enigmas que encierran mi todo.
Noches que a veces paso buscando soluciones a los interminables problemas que a cada uno de nosotros nos agobian
Desnudo por completo mi alma a Dios y abro mi corazón al mundo en secreto y en silencio; desahogo todas mis penas en llanto, un llanto que no se oye, no se siente, no se ve
Llanto que proviene de lo más profundo de mi alma, de aquel que clama buscando paz dentro de sí.
Aislada de todo lo terreno cierro los ojos y me traslado a otra dimensión, mi mundo, en el que veo reflejadas mi mayores fantasías, es por un segundo un instante de felicidad que permanece intacto en mi memoria.
Inmediatamente vuelvo a ver lo real, observo cuanto me rodea y dentro de mí surge un sentimiento de impotencia al saber que no puedo hacer nada para cambiarlo; las demás personas parecen satisfechas y conformes viviendo así, con vidas simples y monótonas que no pueden ser capaces de variar.
Yo sin embargo estoy y a la vez no estoy en un mismo lugar, dedico cada milésima de segundo de esta vida, única vida que mi Dios me ha de dar, en analizar todas y cada una de las cosas que me hacen ser y existir, me autoconozco comprendiendo mis miedos, temores y tratando de encontrar aquellas capacidades que aun duermen dentro de mí.
Sé muy bien que pocos opinan como yo, pero la soledad es el medio propicio para reflexionar, para llegar a conocernos a sí mismos enfrentando nuestros temores, llegando de tal manera a entendernos.
Pero cada cosa va ligada con otra, es como una inmensa cadena que no termina jamás y cuyos eslabones van estrechamente ligados unos con los otros; existen también los cazadores que siempre están al asecho, pendientes permanentemente de todos tus movimientos, esperando el momento adecuado para atacarte y hacerte daño, y peor aun si conocen a la perfección tu punto más débil.
Esos cazadores de los que hablo a menudo te rodean donde quiera que estés, son enemigos que te has ganado sin saberlo, viven refugiados en las apariencias, esa es su máscara; no los detectas porque los ves con los ojos físicos que solamente te revelan el exterior de cada persona, pero si observamos detenidamente con los ojos del alma, te darías cuenta de quienes son en realidad y que buscan de ti. Esto se logra a través de la experiencia, porque aquel que ya tropezó en la piedra es prevenido y cauteloso en la próxima ocasión.
No busque en las demás personas virtudes que solo tu posees y viven dentro de ti, este es uno de los acertijos que nos presenta la vida.
La soledad es benéfica en varias ocasiones, llena de paz tu alma y tu ser, pero hay que ser cautelosos y estar a la expectativa para que no nos cojan algunos sucesos por sorpresa.
Por otro lado, el exceso de soledad genera en los individuos sentimientos que terminan afectándolos a sí mismos; la depresión, es verse a sí mismo sepultado en el abismo del derrotismo, hacerse ver menos que los demás, pero, todo depende del individuo, de quien seas, de que tan fuerte y valiente seas para resistir la soledad.
He vivido toda mi vida según lo que recuerdo, pensando en mi futuro, viviendo el presente y recordando el pasado; no sé que tanto ayude pero a mi vida le ha aportado grandes cosas.
He sentido el rechazo por parte de quienes aprecio y he estado sola, pero, he permanecido firme, con mi fe en Dios, creyendo en mis sueños y dándome aliento y fortalezas porque se lo difícil que es sentirse solo; aun así hay esperanza en Dios al cual agradezco mi soledad.
Se lo que es estar sola, conozco sus dos caras
porque he vivido en carne propia, LA SOLEDAD