Marisa
Poeta adicto al portal
Soledad
La soledad marca un antes y un después en nuestras vidas, seria absurdo negarlo, cada persona la ha detectado en algún momento de su existencia.
Aparece dejando corazones tristemente irritados y lívidos, tiende a crear seres huraños y melancólicos.
Desgarra súbitamente el pensamiento, como si te arrancaran un pedazo de piel.
Aparece cuando menos se la espera, y se instala en nuestro hogar con la pasividad de una tortuga.
Pero también es cierto que podríamos intentar aprender de ella, aunque parezca absurdo lo que expreso.
Lógicamente me refiero a una soledad creada, por supuesto por nosotros mismos, que a veces es hasta necesaria para poder reflexionar y meditar sobre cada uno de nuestros comportamientos y acciones.
Así descubriremos que no es tan mala como la pintan, porque un poco de ella es bueno para escudriñar en nuestro interior y averiguar que es lo que ha fallado, que ha provocado ese descalabro.
Lo malo es, cuando sin haberla invitado se presenta y nos reconcome las entrañas, y nos atrofia la vida, instalándose en nuestros corazones súbitamente. De esta forma nos hace daño nos anula, y hasta nos hace perder la conciencia.
Nos introduce en un mar de desalientos, corrompiendo hasta el más pulcro de nuestros sentimientos.
-¿Qué podemos hacer cuando aparece de forma inesperada?
-¿Cómo sobrellevarla?
Ciertamente no se si debo de dar consejos, pero lo que a mi me funciona siempre para no sentirme solo es escribir, porque me gusta, pero también escuchar música, o hacer algún hobby que nos entretenga eso para mantener el pensamiento ocupado. Y buscar buena compañía, rodearnos de amigos o familiares, no quedarnos solos.
En resumen mantener la mente activa en muchas actividades y entretenimientos, y si queréis simplemente escribir cartas como si las fueseis a enviar a alguien. Es reconfortante.
Espero que sirva de algo esta mi humilde expresión.
La soledad marca un antes y un después en nuestras vidas, seria absurdo negarlo, cada persona la ha detectado en algún momento de su existencia.
Aparece dejando corazones tristemente irritados y lívidos, tiende a crear seres huraños y melancólicos.
Desgarra súbitamente el pensamiento, como si te arrancaran un pedazo de piel.
Aparece cuando menos se la espera, y se instala en nuestro hogar con la pasividad de una tortuga.
Pero también es cierto que podríamos intentar aprender de ella, aunque parezca absurdo lo que expreso.
Lógicamente me refiero a una soledad creada, por supuesto por nosotros mismos, que a veces es hasta necesaria para poder reflexionar y meditar sobre cada uno de nuestros comportamientos y acciones.
Así descubriremos que no es tan mala como la pintan, porque un poco de ella es bueno para escudriñar en nuestro interior y averiguar que es lo que ha fallado, que ha provocado ese descalabro.
Lo malo es, cuando sin haberla invitado se presenta y nos reconcome las entrañas, y nos atrofia la vida, instalándose en nuestros corazones súbitamente. De esta forma nos hace daño nos anula, y hasta nos hace perder la conciencia.
Nos introduce en un mar de desalientos, corrompiendo hasta el más pulcro de nuestros sentimientos.
-¿Qué podemos hacer cuando aparece de forma inesperada?
-¿Cómo sobrellevarla?
Ciertamente no se si debo de dar consejos, pero lo que a mi me funciona siempre para no sentirme solo es escribir, porque me gusta, pero también escuchar música, o hacer algún hobby que nos entretenga eso para mantener el pensamiento ocupado. Y buscar buena compañía, rodearnos de amigos o familiares, no quedarnos solos.
En resumen mantener la mente activa en muchas actividades y entretenimientos, y si queréis simplemente escribir cartas como si las fueseis a enviar a alguien. Es reconfortante.
Espero que sirva de algo esta mi humilde expresión.