pablo barattini
Poeta asiduo al portal
Una sombra proyectada en el suelo
caminaba imprecisa y titubeante
en un mundo de sombra agonizante
se dolía la sombra de su duelo.
Estaba sola, y el dolor punzante
de haber perdido su razón de vida
bajo cuatro palmos, en la tierra herida
yace frío, quieto, rígido el amante.
Ella en su búsqueda incesante
encuentra el lecho donde está dormido
y con sus manos de sombra, acomoda el nido
para morir abrazada en el instante
y ser por siempre, la sombra del amante,
en el oscuro fondo del olvido.
caminaba imprecisa y titubeante
en un mundo de sombra agonizante
se dolía la sombra de su duelo.
Estaba sola, y el dolor punzante
de haber perdido su razón de vida
bajo cuatro palmos, en la tierra herida
yace frío, quieto, rígido el amante.
Ella en su búsqueda incesante
encuentra el lecho donde está dormido
y con sus manos de sombra, acomoda el nido
para morir abrazada en el instante
y ser por siempre, la sombra del amante,
en el oscuro fondo del olvido.