Rosa Reeder
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el jardín del tiempo,
un árbol anciano se alza,
con brazos extendidos,
y su sombra abraza.
Raíces que son historias,
en la tierra profundamente,
susurran secretos del viento,
del pasado, un guardiente.
Las hojas como susurros,
cantan melodías suaves,
cada brisa es un recuerdo,
de amores y de navegantes.
Bajo su sombra reposan,
los sueños que han de ser,
niños ríen y juegan,
tejiendo su amanecer.
Un viajero, al contemplarlo,
reflexiona en su andar,
la vida, como un árbol,
necesita tiempo y paz para brotar.
Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
un árbol anciano se alza,
con brazos extendidos,
y su sombra abraza.
Raíces que son historias,
en la tierra profundamente,
susurran secretos del viento,
del pasado, un guardiente.
Las hojas como susurros,
cantan melodías suaves,
cada brisa es un recuerdo,
de amores y de navegantes.
Bajo su sombra reposan,
los sueños que han de ser,
niños ríen y juegan,
tejiendo su amanecer.
Un viajero, al contemplarlo,
reflexiona en su andar,
la vida, como un árbol,
necesita tiempo y paz para brotar.
Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados