A
Ana Cevallos Carrión
Invitado
Sonreía la luna,
y sus labios curvaba.
Fue el tiempo que duró
la sonrisa más larga;
La sonrisa más grande
del universo entero;
la sonrisa más linda
que me alumbró hasta adentro.
Las estrellas se reían,
pero, sólo con miradas
de sus brillantes pupilas
y de insondables distancias.
Más la luna estaba cerca;
su alegría contagiaba;
y la luz de su sonrisa
hasta el aire conquistaba.
La línea de transición,
confusa, del horizonte,
la transfirió a otro hemisferio
de misterio para el hombre.
Sintió soledad la noche;
la extrañó el ancho cielo.
¡Oh, la sonrisa de la luna,
y la luz de su recuerdo![/SIZE]
La sonrisa de la luna cubre nuestros tiernos sentimientos, una vida sin amor es como una noche sin luna, no permitamos que la luna se mude a otro hemisferio. Un beso grande. Ana.