eenciso
Poeta fiel al portal
La noche te espera dócil,
en el subterfugio
obedezco sin rumores
a la sombra del vino que aguarda;
Temblorosa la marea
hace del vaivén
exiguas ideas que me restan
imaginando al cetáceo hablarme
desde la noche al mar;
Me aventuro en el túnel de las preguntas,
venas como gargantas al corazón,
laten tus movimientos, mis dedos,
te hallo callada y sonriente,
cual suave respuesta
en el subterfugio
obedezco sin rumores
a la sombra del vino que aguarda;
Temblorosa la marea
hace del vaivén
exiguas ideas que me restan
imaginando al cetáceo hablarme
desde la noche al mar;
Me aventuro en el túnel de las preguntas,
venas como gargantas al corazón,
laten tus movimientos, mis dedos,
te hallo callada y sonriente,
cual suave respuesta