Maygemay
Poeta que considera el portal su segunda casa
-¿Por qué tengo estas espinas?
-se lamentaba el erizo-:
Si algún mago me ayudara
con un dulce bebedizo
que cambiase esta armadura
por un pelaje postizo
como ese perro travieso,
que encontré en un pasadizo
o tal vez como aquel gato
aventurero y rollizo,
que se escondió en mi barril,
vaya que era asustadizo…
Quizá todos me querrían
y no habría escurridizo
que se negara a abrazarme
y brindarme un cobertizo.
Si a las rosas las adoran
con este color rojizo,
y tienen pinchos agudos,
sólo yo no simpatizo…
Acaso si fuera un pez
ligero y resbaladizo,
pero tengo sólo agujas
-se lamentaba el erizo-.
-Pues son para defenderte,
no seas olvidadizo
-le dijo Nuestro Señor-,
pareces antojadizo...
Y acariciando las púas
enroscó en ellas su rizo.
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