Boddah
Poeta recién llegado
Nota aclaratoria: No sé si realmente este escrito mío quede en alguna categoría poética del portal, pero se los comparto.
es como un vómito flamable que me obliga
a devolver todo a un inicio.
A veces nunca termina,
otras tantas se convierte en eco de palabras extrañas,
rotas y corrompidas por la violencia.
Y detrás de MI te amo y MI te extraño,
ya no tienes nada que ofrecerles ni decirles.
¿Por qué un ya no te amo duele tanto?
Duele porque tienes que pagar el precio
de un traje lujoso que no te fue heredado
¡Te jode porque te jode!
Te duele hasta el nervio más adormilado
Te mata con el mutismo del teléfono.
Te saca las lágrimas a golpes con mensajjes confusos:
¡No voy a contestar eso!, -Eres mi todo-
!El ruido del buzón de voz es el más horripilante de todos,
suena a perro torturado, se oye como una licuadora,
su ruido ensordece y lastima como los cohetes de la feria
a la que alguna vez me invitaste y nunca fuimos.
Sonido inarticulado de una voz en estertor.
Es el llanto de Capulín agonizando,
suena a la voz del Cáncer
que se fatigaba en el cuerpo de mi abuelo,
se escucha cual silencio de mi abuela apretando mi mano
en ese lecho de muerte que ella no quería.
Es tu queja diciendo ¡Estoy muy ocupado!,
¡Ay por favor, ya cálmate!, ¡Tienes muchos problemas!
Y tú con tus rodillas cansadas...
Simplemente no funcionó
Se escucha como aquel mi corazón de plástico,
vaso apachurrado.
Mi Amor, toma de los cabellos a esta Soledad
y expúlsala como a esa ansiedad que me enseñaste a matar,
ansia que es como diarrea: constante, inesperada,
infecciosa e inoportuna.
Te desgasta
te vacía
te asusta
TE GANA
Y a todo esto, Amor mío-mi amor,
yo sólo te pedía que me perdonaras.
No lo hiciste como tus labios mintieron,
sino ahora estarías a mi lado, como siempre,
compartiendo esta interminable pesadilla.
¡No me lastimes más te digo! ¡Que me duele carajo!
Hsta creo que te rogué...
Tu respuesta fue sencilla: el olvido.
Me cortaste la cabeza y los pies de un tajo.
Ahora, ya no sé qué hacer con mis manos.
Y yo que sólo quería pedirte, además,
que te llevaras tu amor desvencijado,
¡este maldito ya me está estorbando!
El estúpido especimen tuyo me tumba por las calles,
se atraganta con mi comida,
esconde mi dignidad
y te ha glorificado.
¡Qué te lo lleves te lo advierto, o nos matamos!
A ti mi primer amor, Yilmaztarik
No me permitas dar un paso más con este sentimiento,
es como un vómito flamable que me obliga
a devolver todo a un inicio.
A veces nunca termina,
otras tantas se convierte en eco de palabras extrañas,
rotas y corrompidas por la violencia.
Y detrás de MI te amo y MI te extraño,
ya no tienes nada que ofrecerles ni decirles.
¿Por qué un ya no te amo duele tanto?
Duele porque tienes que pagar el precio
de un traje lujoso que no te fue heredado
¡Te jode porque te jode!
Te duele hasta el nervio más adormilado
Te mata con el mutismo del teléfono.
Te saca las lágrimas a golpes con mensajjes confusos:
¡No voy a contestar eso!, -Eres mi todo-
!El ruido del buzón de voz es el más horripilante de todos,
suena a perro torturado, se oye como una licuadora,
su ruido ensordece y lastima como los cohetes de la feria
a la que alguna vez me invitaste y nunca fuimos.
Sonido inarticulado de una voz en estertor.
Es el llanto de Capulín agonizando,
suena a la voz del Cáncer
que se fatigaba en el cuerpo de mi abuelo,
se escucha cual silencio de mi abuela apretando mi mano
en ese lecho de muerte que ella no quería.
Es tu queja diciendo ¡Estoy muy ocupado!,
¡Ay por favor, ya cálmate!, ¡Tienes muchos problemas!
Y tú con tus rodillas cansadas...
Simplemente no funcionó
Se escucha como aquel mi corazón de plástico,
vaso apachurrado.
Mi Amor, toma de los cabellos a esta Soledad
y expúlsala como a esa ansiedad que me enseñaste a matar,
ansia que es como diarrea: constante, inesperada,
infecciosa e inoportuna.
Te desgasta
te vacía
te asusta
TE GANA
Y a todo esto, Amor mío-mi amor,
yo sólo te pedía que me perdonaras.
No lo hiciste como tus labios mintieron,
sino ahora estarías a mi lado, como siempre,
compartiendo esta interminable pesadilla.
¡No me lastimes más te digo! ¡Que me duele carajo!
Hsta creo que te rogué...
Tu respuesta fue sencilla: el olvido.
Me cortaste la cabeza y los pies de un tajo.
Ahora, ya no sé qué hacer con mis manos.
Y yo que sólo quería pedirte, además,
que te llevaras tu amor desvencijado,
¡este maldito ya me está estorbando!
El estúpido especimen tuyo me tumba por las calles,
se atraganta con mi comida,
esconde mi dignidad
y te ha glorificado.
¡Qué te lo lleves te lo advierto, o nos matamos!