arenisca
Poeta fiel al portal
Comportamiento errático desde los tiempos de Franco; familias en silencio desde corta edad.
Creces con culpas, miedo y castigo. El amor es condicionado al grito, al insulto.
Si me hacen llorar es porque me quieren: el refrán reformulado.
Y si estás dentro de la baraja del clero, aprendes que "perdónalos, son los que te parieron",
aunque tu corazón sangre en lágrimas vivas.
A ti lo único que te inyectan es miedo, culpa y sumisión.
Si ya tienes dieciocho, antes oías: "cuando tengas esta edad harás lo que quieras".
Y la mentira continúa, porque se creen que son los cuidados
y se convierten en captores de tu independencia.
No viven acorde al siglo; se quedaron en la época de: "si te hubiera dado más hostias, habrías sido mejor
". Frases que se quedan clavadas en el alma. Creces entre gritos e insultos, y los vecinos, como son de la misma generación,
ni oyen voces, ni insultos, ni gritos.
Pero si vas a las instituciones sociales de ayuda —esto me pasa según tus circunstancias—,
aparece el desvío de una a otra.
Si lo único que necesito es que la Constitución me dé la independencia.
Una casa es un derecho; pues entonces, no me hagas obtenerla como si fuera una condena.
El silencio del maltrato social se llama narcisismo:
familias de verdugos amparados por un sistema aún más narcisista.