Amanece en la tienda
del crepúsculo;
y quisiera tragar la ansiedad
junto al café con leche.
Noticias de insurgentes,
como canas a mi castaño;
agravios de ser parte en masa,
de los "vómitos de orgullo";
aburridos de otros.
Son días que la frente arde,
y la cien explota;
que tú amante corre,
a asistir sus clanes.
Días en los que quiero despertar,
y no ver el mal que me acorrala.
Días en los que me necesito a mí,
solo yo, conmigo.
Días donde no haya gente,
no haya guerra,
ni partidos, ni presidentes;
días de sol dormido, y brisa tenue.
Requiero en esos portales,
de semana andina,
andante de soledades bellas,
días sin ti, sin ella;
días sin mí, sin todo.
del crepúsculo;
y quisiera tragar la ansiedad
junto al café con leche.
Noticias de insurgentes,
como canas a mi castaño;
agravios de ser parte en masa,
de los "vómitos de orgullo";
aburridos de otros.
Son días que la frente arde,
y la cien explota;
que tú amante corre,
a asistir sus clanes.
Días en los que quiero despertar,
y no ver el mal que me acorrala.
Días en los que me necesito a mí,
solo yo, conmigo.
Días donde no haya gente,
no haya guerra,
ni partidos, ni presidentes;
días de sol dormido, y brisa tenue.
Requiero en esos portales,
de semana andina,
andante de soledades bellas,
días sin ti, sin ella;
días sin mí, sin todo.