Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La tila
Y el día terminó siendo arrapado
y la noche nos llegó de oscura porfía,
y el santo viejo se quedó destemplado,
y el joven despertó en su gran grosería.
Y un cielo balbuceo el llanto agonía
y el sol se nos murió de tanto que ardía,
y la leña se prendió en el casto badajo
y dio la nota al fin por ser mediodía.
Y todo cuanto cuento es todo contado
y nada se descuenta en esta alegría,
y mira que el mañana dará su pasado,
y toma del futuro el tren que perdías.
Y ve ligero y muy poco equipado,
y tranquilo lleva vida al mundo empezado
y no te olvides nunca de tomarte una tila.
Y el día terminó siendo arrapado
y la noche nos llegó de oscura porfía,
y el santo viejo se quedó destemplado,
y el joven despertó en su gran grosería.
Y un cielo balbuceo el llanto agonía
y el sol se nos murió de tanto que ardía,
y la leña se prendió en el casto badajo
y dio la nota al fin por ser mediodía.
Y todo cuanto cuento es todo contado
y nada se descuenta en esta alegría,
y mira que el mañana dará su pasado,
y toma del futuro el tren que perdías.
Y ve ligero y muy poco equipado,
y tranquilo lleva vida al mundo empezado
y no te olvides nunca de tomarte una tila.