De entre mis dedos, de la tinta,
me salen más sentimientos
que de mis labios
y a veces riman.
Los encarrilo por los “cuadritos”
suavemente.
Otras,
ellos toman su sendero sin tenerme en cuenta
y hablan por mí,
dibujan mis sentimientos,
mi cara.
Sacan mis lágrimas a los ojos
tan suavemente
que mi alma se queda limpia
de esa tristeza
que cubre mi pecho
como un papel transparente,
sin dejarlo respirar.
Me hacen fermentar y arrastran
todas las hojas que se posaron y no quité
por miedo a herir,
por no saber cómo.
A veces escribo y escribo
fluye tan rápida la tinta,
los sentimientos,
que no los reconozco cuando los leo.
Veo a otra persona, otros cantos,
y me alegro de tener un papel
que recoja mi dibujo gráfico
y que me recuerde tanto a mí.
me salen más sentimientos
que de mis labios
y a veces riman.
Los encarrilo por los “cuadritos”
suavemente.
Otras,
ellos toman su sendero sin tenerme en cuenta
y hablan por mí,
dibujan mis sentimientos,
mi cara.
Sacan mis lágrimas a los ojos
tan suavemente
que mi alma se queda limpia
de esa tristeza
que cubre mi pecho
como un papel transparente,
sin dejarlo respirar.
Me hacen fermentar y arrastran
todas las hojas que se posaron y no quité
por miedo a herir,
por no saber cómo.
A veces escribo y escribo
fluye tan rápida la tinta,
los sentimientos,
que no los reconozco cuando los leo.
Veo a otra persona, otros cantos,
y me alegro de tener un papel
que recoja mi dibujo gráfico
y que me recuerde tanto a mí.