La tortilla
Te como de día y de noche,
caliente y fría ¡que rica! Pero,
se requiere esmero para llegar
a eso.
Se quiebra la tierra, te parto en
mil pedazos, lo recibes con un
abrazo que lo cubre todo, no
queda ni rastro.
Las lágrimas del cielo te empapan
y al cabo de algún tiempo de ti se
llena la estancia. En lontananza
también hasta allá llegas.
75 soles pasan y luces gigante
todo el campo verde, tu penacho
amarillo suelto al viento y el fruto
de catorce y 18 hileras recuerdan
a los dientes.
Te doblan el cuello y así pasa el
tiempo hasta que te siegan, te
arrancan de tu robusta caña, y
te llevan sin maña a guardarte.
El corazón se torna duro, entonces,
te toman y se te despedaza hasta
terminar en una masa que dará
lugar a una hermosa tortilla.
Goliat
Año 2000
Te como de día y de noche,
caliente y fría ¡que rica! Pero,
se requiere esmero para llegar
a eso.
Se quiebra la tierra, te parto en
mil pedazos, lo recibes con un
abrazo que lo cubre todo, no
queda ni rastro.
Las lágrimas del cielo te empapan
y al cabo de algún tiempo de ti se
llena la estancia. En lontananza
también hasta allá llegas.
75 soles pasan y luces gigante
todo el campo verde, tu penacho
amarillo suelto al viento y el fruto
de catorce y 18 hileras recuerdan
a los dientes.
Te doblan el cuello y así pasa el
tiempo hasta que te siegan, te
arrancan de tu robusta caña, y
te llevan sin maña a guardarte.
El corazón se torna duro, entonces,
te toman y se te despedaza hasta
terminar en una masa que dará
lugar a una hermosa tortilla.
Goliat
Año 2000