ALYA
Poeta fiel al portal
En el telar de tu experiencia
tejiste con palabras una trampa
para mis ojos.
Dulzonas se arrinconaron
ellas en el espacio
inédito de mis anhelos.
Se derramaron,
se extendieron
por la psiquis contemplativa
de mis reflexiones.
Como Fantasma rendido
rumoraste tus gritos
en los tímpanos de mis silencios
y te escuchó mi alma
adormecida,
casi sorda a las promesas.
Cada vocablo es barrote
ante los que doblego
la bandera de mi paz
ante los que gustosamente
se aprisona la paloma
de mi pasión,
la luna loca que
revolotea sobre las
llamas de un volcán
siempre en erupción.
Cada frase arrolladora
como rayo, como incendio
teje la jaula de mi destino
donde casi por instinto
he posado mis pies
descalzos a sabiendas
de que es una trampa.
tejiste con palabras una trampa
para mis ojos.
Dulzonas se arrinconaron
ellas en el espacio
inédito de mis anhelos.
Se derramaron,
se extendieron
por la psiquis contemplativa
de mis reflexiones.
Como Fantasma rendido
rumoraste tus gritos
en los tímpanos de mis silencios
y te escuchó mi alma
adormecida,
casi sorda a las promesas.
Cada vocablo es barrote
ante los que doblego
la bandera de mi paz
ante los que gustosamente
se aprisona la paloma
de mi pasión,
la luna loca que
revolotea sobre las
llamas de un volcán
siempre en erupción.
Cada frase arrolladora
como rayo, como incendio
teje la jaula de mi destino
donde casi por instinto
he posado mis pies
descalzos a sabiendas
de que es una trampa.