De repente el cielo se oscurece
rayos y centellas lo acompañan,
se rumora allá en lo alto
que la luna se muere de tristeza.
¿Qué se muere de tristeza?
¿Qué pena la acongoja?
¿A ella que siempre reía y enamoraba
a los corazones solitarios?
¿A ella, cómplice incondicional
de los amores prohibidos ?
¿Quién será aquél
que le está robando su alegría?
Le pregunté a la lluvia
y no me contestó.
Le pregunté al rayo y éste enmudeció.
Le he preguntado a la noche,
lo he indagado con el mar,
viajé hasta el infinito
y le pregunté a las estrellas
y guardaron el secreto.
Sólo faltaba el día con su radiante sol
y al hablarle de la luna
su cara se llenó de arreboles
y no me contestó.
rayos y centellas lo acompañan,
se rumora allá en lo alto
que la luna se muere de tristeza.
¿Qué se muere de tristeza?
¿Qué pena la acongoja?
¿A ella que siempre reía y enamoraba
a los corazones solitarios?
¿A ella, cómplice incondicional
de los amores prohibidos ?
¿Quién será aquél
que le está robando su alegría?
Le pregunté a la lluvia
y no me contestó.
Le pregunté al rayo y éste enmudeció.
Le he preguntado a la noche,
lo he indagado con el mar,
viajé hasta el infinito
y le pregunté a las estrellas
y guardaron el secreto.
Sólo faltaba el día con su radiante sol
y al hablarle de la luna
su cara se llenó de arreboles
y no me contestó.