edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
Miguel de Cervantes Saavedra, poco antes de morir, vivía de la caridad eclesiástica,
en casa prestada y literalmente, no tenía dónde caerse muerto.
Una de las razones por las cuales abrazó la orden de los terciarios de San Francisco,
fue que eso les daba (a él y a su mujer), el derecho a ser sepultados dentro del
convento de las Trinitarias; pocos días antes de morir, se consagra como miembro de
dicha Orden, lo mismo que su mujer, quien falleció 8 años después.
Cuando muere es sepultado en el último y más modesto nicho de la cripta, donde
sus restos descansaron, junto a su esposa Catalina unos siglos en paz.
A raíz de unas modificaciones edilicias sus restos son removidos, junto con los de otras 14 personas
y fueron acumulados en otra tumba, donde los rastrearon y encontraron en el 2015;
ya imposibles de diferenciar, fueron colocados en un nicho principal, cerca de la
entrada del templo actual, para su honra y respeto por parte del público.
Este reconocimieto póstumo, me trae a la memoria las palabras de Jesús sobre la
invitación a una boda en que dice ...Más cuando fueres convidado, ve y siéntate en el
último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga:
Amigo, sube más arriba, entonces tendrás gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa...
Lc. 14.10.
Eduardo León de la Barra
Febrero de 2016
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