sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La tumba de Lucifer,
se vio su cuerpo ensangrentado
en cenizas,
su alma acabada con espinas.
se vio su cuerpo ensangrentado
en cenizas,
su alma acabada con espinas.
Nunca más se supo de el,
era su justo final
a cual pecador de los más pecadores
era su adiós,
su alma no volvió,
porque era el mal,
la catástrofe en pura adrenalina,
así terminó su obra maldecida,
ese esperado adiós
por los que muchos han esperado,
esa tumba maldita,
esa ley sin juicio,
las mentiras eran su condena,
la sangre era su pecado,
los cuernos eran ahogados,
así hasta lanzar la ultima espina
que electrificó a su cuerpo
que cayó en manos del silencio,
así era como su cuerpo era la muerte,
su adiós,
su nombre maldecido por las obras del bien,
su oscuridad era el temor,
su maldición era explosión,
así cayó a la tierra húmeda con vapor,
era la muerte del rey del mal,
así acabó
así se ejecutó
al mismísimo ángel maligno
así se llegó a su muerte
la más anunciada
la más cruel por su merecido
adiós.
Lucifer
muerto en los pensamientos del bien
quedarás reflejado
siendo el ángel caído
hasta morir sin los altares
la corona de tus espinas
eran el adiós ha tanta guerra,
adiós Lucifer,
adiós para siempre
tú tumba profanada,
así quedaran tus restos
en un camino
donde tus cuernos se ahorcaron
en tu cuello
y moriste
para siempre entre los ardores
hasta más allá de tu cadáver fundido
en cuchillos
sin el perdón por tu maldad,
adiós Lucifer,
adiós.
era su justo final
a cual pecador de los más pecadores
era su adiós,
su alma no volvió,
porque era el mal,
la catástrofe en pura adrenalina,
así terminó su obra maldecida,
ese esperado adiós
por los que muchos han esperado,
esa tumba maldita,
esa ley sin juicio,
las mentiras eran su condena,
la sangre era su pecado,
los cuernos eran ahogados,
así hasta lanzar la ultima espina
que electrificó a su cuerpo
que cayó en manos del silencio,
así era como su cuerpo era la muerte,
su adiós,
su nombre maldecido por las obras del bien,
su oscuridad era el temor,
su maldición era explosión,
así cayó a la tierra húmeda con vapor,
era la muerte del rey del mal,
así acabó
así se ejecutó
al mismísimo ángel maligno
así se llegó a su muerte
la más anunciada
la más cruel por su merecido
adiós.
Lucifer
muerto en los pensamientos del bien
quedarás reflejado
siendo el ángel caído
hasta morir sin los altares
la corona de tus espinas
eran el adiós ha tanta guerra,
adiós Lucifer,
adiós para siempre
tú tumba profanada,
así quedaran tus restos
en un camino
donde tus cuernos se ahorcaron
en tu cuello
y moriste
para siempre entre los ardores
hasta más allá de tu cadáver fundido
en cuchillos
sin el perdón por tu maldad,
adiós Lucifer,
adiós.
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