Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
(Homenaje al poeta Antonio Machado,
en el setenta y cinco aniversario de su muerte,
durante su exilio en Collioure, sur de Francia)
Tiempo ha que nos privaste de tu sabia pluma
más años han pasado que mi propia vida,
hoy me acerco a Collioure, hasta tu tumba,
a rendirte homenaje, ¡Maestro de la Lira!
Es una tumba simple, de lujo desprovista,
carente de oropeles, pompas y filigranas,
solo en su cabecera, alegra nuestra vista,
tu tricolor bandera, libre y republicana
En lápida, esculpida, contemplo una leyenda,
una pequeña estrofa de tu genial poema,
que referencia hace a, aquél, tu último viaje,
que haces, casi desnudo, ligero de equipaje.
Casi un siglo ha pasado y te sigo llorando,
solamente en tus versos encuentro mi consuelo,
sumido en su lectura, mis horas, voy pasando,
los leo, los releo y, siempre, contigo vuelvo.
Y es que, querido Antonio, afortunadamente,
aunque este triste mundo hayas abandonado,
la herencia literaria que nos has regalado,
perdura en el recuerdo, ahora, y, para siempre.
en el setenta y cinco aniversario de su muerte,
durante su exilio en Collioure, sur de Francia)
Tiempo ha que nos privaste de tu sabia pluma
más años han pasado que mi propia vida,
hoy me acerco a Collioure, hasta tu tumba,
a rendirte homenaje, ¡Maestro de la Lira!
Es una tumba simple, de lujo desprovista,
carente de oropeles, pompas y filigranas,
solo en su cabecera, alegra nuestra vista,
tu tricolor bandera, libre y republicana
En lápida, esculpida, contemplo una leyenda,
una pequeña estrofa de tu genial poema,
que referencia hace a, aquél, tu último viaje,
que haces, casi desnudo, ligero de equipaje.
Casi un siglo ha pasado y te sigo llorando,
solamente en tus versos encuentro mi consuelo,
sumido en su lectura, mis horas, voy pasando,
los leo, los releo y, siempre, contigo vuelvo.
Y es que, querido Antonio, afortunadamente,
aunque este triste mundo hayas abandonado,
la herencia literaria que nos has regalado,
perdura en el recuerdo, ahora, y, para siempre.