Alexandro
Poeta adicto al portal
El espectro del espacio que sucumbe guerra de espécimen
liturgia espectral de sonidos que invaden lentamente en estas
letras mientras lees. Miedo que recorre tu espina, frió que se
traslada a tus ojos, nada que hacer, tan solo, atado a los pies de
esta cama, corriendo por el tiempo, que no avanza ni se detiene,
esta detenido como mi corazón.
Pulso febril que enlentece el proceso de recuperación que mi alma pide.
Estancamiento de la tierra que me cubre, ante cada suspiro que escupo
sin piedad ni lamentos, invoco mi fuerza, mi lucha de poderes que nadie
entiende, no es espiritual, ni del bien ni del mal, como todos quieren creer,
cosa que jamás verán, pero creen como si fuesen ellos mismo, hipocresía
que alientan en cada palabra que vomitan de sus corazones.
Venganza que ríen en sus sangrientos dientes, con pedazos de mi carne,
aun en sus bocas, sin contemplar piedad alguna, siguen con la crueldad
de matar el sueño de mi padre, escupiendo pedazos de mi madre,
pesadilla que se torna realidad ante mis ojos impotentes, mis dedos
buscan el gatillo para matar esta realidad y convertir todo en blanco,
lo que una vez fue inerte.
No busco mi muerte, no soy cobarde, ni
tan valiente para sacarme el vivir, solo busco a tientas el poder de
no pensar más, de no creer lo que otros quieren creer,
no existe proceso sin dolor, no existe paz sin sangre.
Un tiempo después.
Desatado de mi cama, volando por el viento que mis alas
despliegan sin perdón ante cada batir, aun sediento de justicia y venganza,
llego ante el ultimo de mis enemigos, con frialdad me esta esperando
sentado en la roca de está alta montaña, mirando al norte.
- Has tardado en llegar a mí, y pensar que es tu lucha la que hizo atraer
mi presencia a esta montaña, lugar que has escogido para tu última batalla.
- Espacio inerte, pedazos de roca como mi corazón que claman por un
final a este silencio, como otoño de hojas muertas, como invierno sin vida,
esta batalla no tendrá tregua.
- El corazón no enaltece al alma sin pedir a cambio la sabiduría de un querer.
- Querer es poder, no sucumbir ante la realidad que involucra tu destino.
La conciencia y sus treguas inhumanas que conllevan a la sabiduría
de obtener el poder de cambiar todo a su alrededor, camino de forajidos
hoy ruta de descanso para mi alma.
Esta guerra hipócrita que mi alma quiere conllevar consigo
carece de sentido si este enemigo sigue en pie, aun tiene el olor
de la sangre derramada en sus dientes, vomitando bilis de sus entrañas,
que serán esparcidas en el suelo de esta montaña,
de este corazón y sus rocas.
- Sabes que no puedes derrotarme sin salir inmune a los efectos
de esta cruel batalla
- Desplegad todo tu poder, que un corazón jamás sale herido si
tiene la fuerza de las guerras peleadas, sin miedo de perder,
aun perdiendo.
Tregua imaginaria que la mente inventa, subyace el deseo de no empezar,
y muchos menos querer conocer el final, final que suspira y
escupe aguas puras del cuerpo, dejando sin fuerza a la esencia,
al amor dentro de cada mortal en su lucha de supervivencia ante lo superfluo,
lo irreal, lo imaginario, lo benévolo.
Corazón que se endurece cada día por fuera, y por dentro se vuelve
mas frágil mas delicado, incongruencia que dispara los motores
del razonamiento freudiano que destartala al mas engreído de todos
los analistas, sin poder entender que no existe nada para entender,
nada para desenmascarar, todo esta a la vista, solo que no tienen ojos
de verdad para ver.