danie
solo un pensamiento...
Entre sueños huérfanos de cometas borroneados
y el pálido semblante de la luna
somnolienta
brilla la última estrella.
Allá, en el espacio distante,
con ojos de soles de enero
y sonrojadas mejillas de serafines tiernos
brilla la última estrella.
Brilla la última sonrisa
con guirnaldas de color esperanza
decorando
los huecos vacíos del universo.
Lejos de las montañas,
los mares
y las ensimismadas nubes
con perdidos anhelos de cielos…
Lejos de las islas y costas
sin el bálsamo de las gaviotas,
las praderas
y sus gladíolos marchitos de invierno…
Lejos, muy lejos
de las sombras del humano pensamiento…
brilla la última utopía
de un corazón latiendo.
La última estrella
que extiende sus brazos
para sembrar alboradas
en nuestros pechos.
La última luz
que todavía nos resguarda
con sus íntimas caricias
de donairosas nanas.
La última estrella
que todavía nos abriga con su rezo
y, así, hace que se compadezca
el verdugo de nuestro tiempo.
y el pálido semblante de la luna
somnolienta
brilla la última estrella.
Allá, en el espacio distante,
con ojos de soles de enero
y sonrojadas mejillas de serafines tiernos
brilla la última estrella.
Brilla la última sonrisa
con guirnaldas de color esperanza
decorando
los huecos vacíos del universo.
Lejos de las montañas,
los mares
y las ensimismadas nubes
con perdidos anhelos de cielos…
Lejos de las islas y costas
sin el bálsamo de las gaviotas,
las praderas
y sus gladíolos marchitos de invierno…
Lejos, muy lejos
de las sombras del humano pensamiento…
brilla la última utopía
de un corazón latiendo.
La última estrella
que extiende sus brazos
para sembrar alboradas
en nuestros pechos.
La última luz
que todavía nos resguarda
con sus íntimas caricias
de donairosas nanas.
La última estrella
que todavía nos abriga con su rezo
y, así, hace que se compadezca
el verdugo de nuestro tiempo.