Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amor, te escribo ahora y en mis versos
envío mi corazón acongojado,
sé que el tiempo borró mi último beso
y sé que, sin pensar, me has olvidado.
Era mucho pedir. Las celosías
de mis ventanas, siempre encadenadas,
truncaron de tu arpegio la armonía
y apagaron tus ansias desatadas.
Asomada al balcón, como Julieta,
miro la lontananza que me esquiva
cerrándole a la luz su fina grieta,
matando la esperanza de mi vida.
Despido tu calor. Vuelvo a mi lecho
de fuego ausente, cual paloma rota
y levanto por ti este brindis yerto
que apagará mi voz… la última gota.
envío mi corazón acongojado,
sé que el tiempo borró mi último beso
y sé que, sin pensar, me has olvidado.
Era mucho pedir. Las celosías
de mis ventanas, siempre encadenadas,
truncaron de tu arpegio la armonía
y apagaron tus ansias desatadas.
Asomada al balcón, como Julieta,
miro la lontananza que me esquiva
cerrándole a la luz su fina grieta,
matando la esperanza de mi vida.
Despido tu calor. Vuelvo a mi lecho
de fuego ausente, cual paloma rota
y levanto por ti este brindis yerto
que apagará mi voz… la última gota.
Última edición: