kmirios
Poeta recién llegado
El reloj suena a mi alrededor,
anunciando que pronto la noche llego,
una emoción invade mi interior,
sin saber que sería la última noche entre tú y yo.
La noche eterna,
la luz de la luna en el resplandor,
un vino desabridamente tosco,
la más hermosa de las veladas.
Había ese algo entre los dos,
que era más fuerte que yo,
me dabas la seguridad,
de muchas noches de pasión.
Jugando a los amantes de la perdición,
iniciamos nuestra propia rutina de seducción,
unos besos que calentaban la situación
terminando en una gran noche de pasión
Después de nuestra gran noche,
desapareciste en la madrugada,
sin saber que tal vez no te volvería a ver,
me hiciste sentir de nuevo mujer.