Max Leal
Poeta recién llegado
[video=youtube;kp2ZGAvJK88]http://www.youtube.com/watch?v=kp2ZGAvJK88[/video]
La última odisea (primera parte)
Después de la tormenta
en la que perdí completamente a toda mi tripulación,
me vi obligado a esconder mi nave
rio arriba en una isla abandonada,
para que nadie la encuentre:
luego vague muchos días a la deriva en un bote de salvamento,
hasta llegar a tierras extranjeras
donde conseguí embarcarme como cocinero en un barco fantasma
que solo puede ser visto navegando de noche,
dando mi palabra de desembarcar
en cuanto lleguemos a las costas del puerto de Valparaíso
o cerca del faro de Bahía Mansa,
en donde seguramente alguien podrá
ayudarme a llegar a casa en cuanto diga mi nombre.
Todas las noches salgo a la cubierta de dicho barco
a descansar bajo la claridad de las estrellas
buscando en el cielo lo que he olvidado:
de pronto recuerdo a mi madre y sus historias para hacerme dormir
acerca de un hombre llamado Jesús
que al tercer día resucito de entre los muertos;
me daba un beso en la frente
después de decir descansa dulce príncipe,
me tallaba espadas de madera para que con mi arco y flechas
pudiera jugar soñando que era Robín Hood
mi pobre vieja, si no fuera mi madre seguramente
no me amaría como ama a este capitán pirata
que siempre ha odiado los uniformes y el pelo corto;
pero soy así, lo sabe, comparto ese mismo amor por el mar
con el gran capitán mi padre;
mientras se marchan mis pasos, la escucho
pedir que le cante una canción de Fabio.
De pronto una pequeña niña corre hacia mí
una tarde de primavera del año 97 ó 98:
Max ese niño me pego y me tiro el pelo
rápidamente cruzo el patio de la escuela y sin que nadie
pueda detenerme le pateo la raja hasta cansarme:
si vuelvo a saber que le hiciste algo a mi hermana
mejor será que no te encuentre y el garabato de costumbre;
ahí está ella ahora más fuerte que yo imponiendo sus palabras
para detener a mis enemigos ahora que no estoy:
huyan policías rql que máximo leal no ha muerto,
se encuentra curando sus heridas en su playa favorita
y cuando el viento del sur sople fuerte:
el ave de fuego volverá por aquellos que trataron de matarle.
A mi madre y a mi hermana perdón por haber sido un fantasma en sus vidas, porque siempre esperan que el mar me lleve de visita donde ellas se encuentren con cariño
Maximiliano F. Leal Ch. Agosto 2013
La última odisea (primera parte)
Después de la tormenta
en la que perdí completamente a toda mi tripulación,
me vi obligado a esconder mi nave
rio arriba en una isla abandonada,
para que nadie la encuentre:
luego vague muchos días a la deriva en un bote de salvamento,
hasta llegar a tierras extranjeras
donde conseguí embarcarme como cocinero en un barco fantasma
que solo puede ser visto navegando de noche,
dando mi palabra de desembarcar
en cuanto lleguemos a las costas del puerto de Valparaíso
o cerca del faro de Bahía Mansa,
en donde seguramente alguien podrá
ayudarme a llegar a casa en cuanto diga mi nombre.
Todas las noches salgo a la cubierta de dicho barco
a descansar bajo la claridad de las estrellas
buscando en el cielo lo que he olvidado:
de pronto recuerdo a mi madre y sus historias para hacerme dormir
acerca de un hombre llamado Jesús
que al tercer día resucito de entre los muertos;
me daba un beso en la frente
después de decir descansa dulce príncipe,
me tallaba espadas de madera para que con mi arco y flechas
pudiera jugar soñando que era Robín Hood
mi pobre vieja, si no fuera mi madre seguramente
no me amaría como ama a este capitán pirata
que siempre ha odiado los uniformes y el pelo corto;
pero soy así, lo sabe, comparto ese mismo amor por el mar
con el gran capitán mi padre;
mientras se marchan mis pasos, la escucho
pedir que le cante una canción de Fabio.
De pronto una pequeña niña corre hacia mí
una tarde de primavera del año 97 ó 98:
Max ese niño me pego y me tiro el pelo
rápidamente cruzo el patio de la escuela y sin que nadie
pueda detenerme le pateo la raja hasta cansarme:
si vuelvo a saber que le hiciste algo a mi hermana
mejor será que no te encuentre y el garabato de costumbre;
ahí está ella ahora más fuerte que yo imponiendo sus palabras
para detener a mis enemigos ahora que no estoy:
huyan policías rql que máximo leal no ha muerto,
se encuentra curando sus heridas en su playa favorita
y cuando el viento del sur sople fuerte:
el ave de fuego volverá por aquellos que trataron de matarle.
A mi madre y a mi hermana perdón por haber sido un fantasma en sus vidas, porque siempre esperan que el mar me lleve de visita donde ellas se encuentren con cariño
Maximiliano F. Leal Ch. Agosto 2013
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