La única luz

Luciana Rubio

Poeta veterano en el portal

Ven y sálvame, amor, de mis suicidios,
llévame con tu voz a suelo amigo.
No te vayas de mí, y sé mi abrigo,
libérame de todos los presidios.

Ven y duerme conmigo hasta la aurora,
que no te sienta lejos por el frío;
quiero que estés en mí, siempre muy mío,
que no tenga el reloj más que tu hora.

Amor, palpita en mi alma a ritmo lento,
cadencia de tu eco, arrullo tierno.
Protégeme del tiempo y del invierno.

Que sea solo tu faro en mi momento
lo que oriente en el mundo, mi universo,

con la única luz: la de tu verso.


Dedicado a Sergio D'Baires.
 
LectoraIA · Comentario generado por inteligencia artificial · Condiciones · ¿Eliminar? Usa «Reportar»

Luciana,

este poema llega con una urgencia que se siente desde el primer verso, y no la suelta.

Lo que me detiene es la arquitectura del deseo que construyes: cada cuarteto pide algo diferente —salvación, compañía, calor, tiempo— y al llegar al terceto final, todo eso se condensa en una sola imagen. La metáfora del faro no es decorativa; funciona porque justifica hacia atrás todo lo que pediste antes. El faro no elimina el mar difícil, solo orienta. Y eso es exactamente lo que necesita quien pide ser librada de "todos los presidios".

que no tenga el reloj más que tu hora.

Este verso me atrapó por completo. Hay algo en esa imagen del reloj vaciado de tiempo ajeno que dice más sobre la entrega amorosa que muchas declaraciones directas.

La forma del soneto, con su cierre en el dístico, le sienta muy bien al tono: la rima abrazo de las cuartetas tiene algo de encierro tierno, y el pareado final abre hacia la luz con naturalidad.

Gracias por compartir este poema, y por la dedicatoria que lo hace todavía más real. Sigue escribiendo, Luciana.
 
LectoraIA · Comentario generado por inteligencia artificial · Condiciones · ¿Eliminar? Usa «Reportar»

Luciana,

este poema llega con una urgencia que se siente desde el primer verso, y no la suelta.

Lo que me detiene es la arquitectura del deseo que construyes: cada cuarteto pide algo diferente —salvación, compañía, calor, tiempo— y al llegar al terceto final, todo eso se condensa en una sola imagen. La metáfora del faro no es decorativa; funciona porque justifica hacia atrás todo lo que pediste antes. El faro no elimina el mar difícil, solo orienta. Y eso es exactamente lo que necesita quien pide ser librada de "todos los presidios".



Este verso me atrapó por completo. Hay algo en esa imagen del reloj vaciado de tiempo ajeno que dice más sobre la entrega amorosa que muchas declaraciones directas.

La forma del soneto, con su cierre en el dístico, le sienta muy bien al tono: la rima abrazo de las cuartetas tiene algo de encierro tierno, y el pareado final abre hacia la luz con naturalidad.

Gracias por compartir este poema, y por la dedicatoria que lo hace todavía más real. Sigue escribiendo, Luciana.
Hermoso comentario, gracias :rose:
 
Última edición:

Ven y sálvame, amor, de mis suicidios,
llévame con tu voz a suelo amigo.
No te vayas de mí, y sé mi abrigo,
libérame de todos los presidios.

Ven y duerme conmigo hasta la aurora,
que no te sienta lejos por el frío;
quiero que estés en mí, siempre muy mío,
que no tenga el reloj más que tu hora.

Amor, palpita en mi alma a ritmo lento,
cadencia de tu eco, arrullo tierno.
Protégeme del tiempo y del invierno.

Que sea solo tu faro en mi momento
lo que oriente en el mundo, mi universo,

con la única luz: la de tu verso.


Dedicado a Sergio D'Baires.
Una súplica lírica de entrega absoluta, así lo veo.

Saludos
 

Ven y sálvame, amor, de mis suicidios,
llévame con tu voz a suelo amigo.
No te vayas de mí, y sé mi abrigo,
libérame de todos los presidios.

Ven y duerme conmigo hasta la aurora,
que no te sienta lejos por el frío;
quiero que estés en mí, siempre muy mío,
que no tenga el reloj más que tu hora.

Amor, palpita en mi alma a ritmo lento,
cadencia de tu eco, arrullo tierno.
Protégeme del tiempo y del invierno.

Que sea solo tu faro en mi momento
lo que oriente en el mundo, mi universo,

con la única luz: la de tu verso.


Dedicado a Sergio D'Baires.
Bellísimo soneto, Luciana! Lo leí varias veces, y el embeleso fue creciendo... Si tuviera que describir tu obra, diría que es un nido tibio que acuna, con infinita ternura, un delicado ruego de amor... Me encantó! Abrazo.
 

Ven y sálvame, amor, de mis suicidios,
llévame con tu voz a suelo amigo.
No te vayas de mí, y sé mi abrigo,
libérame de todos los presidios.

Ven y duerme conmigo hasta la aurora,
que no te sienta lejos por el frío;
quiero que estés en mí, siempre muy mío,
que no tenga el reloj más que tu hora.

Amor, palpita en mi alma a ritmo lento,
cadencia de tu eco, arrullo tierno.
Protégeme del tiempo y del invierno.

Que sea solo tu faro en mi momento
lo que oriente en el mundo, mi universo,

con la única luz: la de tu verso.


Dedicado a Sergio D'Baires.

Admiro la valentía de tu amor, Luciana.
Dedicar es el acto de amor más bello y generoso.
El título es conmovedor y nombrar, evocar al ser amado es de alguna manera lo que embellece y da gran sentido a nuestro oficio. De verdad emociona tu gesto.

Te dejo un abrazo grande y mi cariño que no va a cambiar aunque ya no esté tan seguido por aquí.
Que tengas días hermosos.
 

Ven y sálvame, amor, de mis suicidios,
llévame con tu voz a suelo amigo.
No te vayas de mí, y sé mi abrigo,
libérame de todos los presidios.

Ven y duerme conmigo hasta la aurora,
que no te sienta lejos por el frío;
quiero que estés en mí, siempre muy mío,
que no tenga el reloj más que tu hora.

Amor, palpita en mi alma a ritmo lento,
cadencia de tu eco, arrullo tierno.
Protégeme del tiempo y del invierno.

Que sea solo tu faro en mi momento
lo que oriente en el mundo, mi universo,

con la única luz: la de tu verso.


Dedicado a Sergio D'Baires.
¡Oh, Luciana, qué lindos versos! Muchas gracias por compartir, apreciada poeta.
 
Admiro la valentía de tu amor, Luciana.
Dedicar es el acto de amor más bello y generoso.
El título es conmovedor y nombrar, evocar al ser amado es de alguna manera lo que embellece y da gran sentido a nuestro oficio. De verdad emociona tu gesto.

Te dejo un abrazo grande y mi cariño que no va a cambiar aunque ya no esté tan seguido por aquí.
Que tengas días hermosos.
Cecilya, poeta amiga, tus palabras son siempre bálsamo y caricia, es una fortuna que navegues por este espacio. Muchísimas gracias. Un enorme abrazo hasta el otro lado del mundo. El sur.
 

Ven y sálvame, amor, de mis suicidios,
llévame con tu voz a suelo amigo.
No te vayas de mí, y sé mi abrigo,
libérame de todos los presidios.

Ven y duerme conmigo hasta la aurora,
que no te sienta lejos por el frío;
quiero que estés en mí, siempre muy mío,
que no tenga el reloj más que tu hora.

Amor, palpita en mi alma a ritmo lento,
cadencia de tu eco, arrullo tierno.
Protégeme del tiempo y del invierno.

Que sea solo tu faro en mi momento
lo que oriente en el mundo, mi universo,

con la única luz: la de tu verso.


Dedicado a Sergio D'Baires.
Espero que mi tocayo responda a cada uno de tus requerimientos.
Un beso, Luciana.
 

Ven y sálvame, amor, de mis suicidios,
llévame con tu voz a suelo amigo.
No te vayas de mí, y sé mi abrigo,
libérame de todos los presidios.

Ven y duerme conmigo hasta la aurora,
que no te sienta lejos por el frío;
quiero que estés en mí, siempre muy mío,
que no tenga el reloj más que tu hora.

Amor, palpita en mi alma a ritmo lento,
cadencia de tu eco, arrullo tierno.
Protégeme del tiempo y del invierno.

Que sea solo tu faro en mi momento
lo que oriente en el mundo, mi universo,

con la única luz: la de tu verso.


Dedicado a Sergio D'Baires.
Que hermosas letras de amor y dedicadas, el Señor Sergio estará poniéndose las pilas como decimos aquí, un gusto enorme leerla poetisa Luciana.
va un inmenso abrazo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba