AlejandroCifuente
Poeta recién llegado
Había algo que se parecía a una palabra y se llamaba silencio
y es extraño que el silencio se diga con una palabra.
Es como si un hueco se tejiera lentamente en la solapa del cielo
mientras nos abandonan los espacios del vacío
y un ave traspasa las fronteras que existen entre las fronteras
como marco de espejos copulando un desierto continuo.
Sentirse solo es pensar que uno puede llenar otros mundos.
Una ausencia de ausencias, tan delgada
como el hilo que sostiene tus caderas.
Una boca que sigue abierta y muerde al mismo tiempo.
Un eclipse de dos corazones que transitan por la noche.
Un cambio de cuerpo entre cuerpos que no existen.
El final eterno de todos los comienzos.
Escribo para marcar la ausencia
de lo que una vez tuve y nunca pude tener.
y es extraño que el silencio se diga con una palabra.
Es como si un hueco se tejiera lentamente en la solapa del cielo
mientras nos abandonan los espacios del vacío
y un ave traspasa las fronteras que existen entre las fronteras
como marco de espejos copulando un desierto continuo.
Sentirse solo es pensar que uno puede llenar otros mundos.
Una ausencia de ausencias, tan delgada
como el hilo que sostiene tus caderas.
Una boca que sigue abierta y muerde al mismo tiempo.
Un eclipse de dos corazones que transitan por la noche.
Un cambio de cuerpo entre cuerpos que no existen.
El final eterno de todos los comienzos.
Escribo para marcar la ausencia
de lo que una vez tuve y nunca pude tener.
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