myriam stella
Poeta fiel al portal
LA VANIDAD
Había una bella fuente
de aguas muy cristalinas
y una bella mujer
cada día se asomaba
para mirar con placer
su rostro en aquellas aguas.
Había también una rosa
perfumada y candorosa
que al mujer advertía,
con voz lozana decía:
¡No sabes que tu hermosura
y tu graciosa figura
muy pronto se han de acabar
y nada has de llevar
a la fría sepultura!
¡Deja ya tu vanidad!
y todo lo que te incita
a vivir en el engaño
que te atrapa en su mentira.
Hoy tu orgullo fatal
solo te causa un gran mal
y te aleja de la gente,
mejor es tener presente
la humildad y la bondad
la sencillez absoluta
es la que más se disfruta.
Cuando el alma se ennoblece
la belleza aparece
en el corazón humano
y compartiendo como hermanos
el amor nunca fenece .
Había una bella fuente
de aguas muy cristalinas
y una bella mujer
cada día se asomaba
para mirar con placer
su rostro en aquellas aguas.
Había también una rosa
perfumada y candorosa
que al mujer advertía,
con voz lozana decía:
¡No sabes que tu hermosura
y tu graciosa figura
muy pronto se han de acabar
y nada has de llevar
a la fría sepultura!
¡Deja ya tu vanidad!
y todo lo que te incita
a vivir en el engaño
que te atrapa en su mentira.
Hoy tu orgullo fatal
solo te causa un gran mal
y te aleja de la gente,
mejor es tener presente
la humildad y la bondad
la sencillez absoluta
es la que más se disfruta.
Cuando el alma se ennoblece
la belleza aparece
en el corazón humano
y compartiendo como hermanos
el amor nunca fenece .