dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Para vosotros he sido un saco de huesos,
me habéis golpeado como a un viejo burro,
insultado como si yo no tuviera corazón.
No he muerto de dolor porque me alimentaba
el deseo y la necesidad de venganza.
No hay una parte de mi cuerpo que no me duela.
Ahora soy yo el que la espada empuña.
Ahora es mía la dulce venganza, muy dulce.
Ahora recuerdo a mis compañeros, sus gritos,
a las mujeres forzadas, a los niños hambrientos
trabajando de sol a sol por un mísero salario.
Todo está ahora en mi memoria, todo pesa
contra vosotros, adoradores de crueles dioses.
Nunca había estado en mi vida la violencia,
solo el afán de justicia y bienestar para mi gente.
Yo que según vuestros insultos no era un hombre
ahora os destierro en éste bosque sombrío
donde jamás entran los ruiseñores ni los jilgueros,
donde tan solo negras aves carroñeras moran,
y de un árbol muerto y desnudo os colgaré,
y allí os olvidaremos yo y los hombres.
Eladio Parreño Elías
18-Abril-2011
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