Gustavo Pertierra
Poeta asiduo al portal
Testigo inmemorial e inevitable
de alegrías, llantos y aflicciones.
Solaz de las vecinas tentaciones
por donde mira el ojo infatigable.
Mirador de lo burdo y lo agradable,
con tus ojos se llenan los balcones,
cosechando las penas y pasiones
de forma inquisidora, aunque sociable.
Mil veces ha llorado tu cristal
con la lluvia que todo purifica,
nublando la arrogancia en la visual
de aquel que con sus ojos pontifica,
aquello que está bien o que esta mal
y oculto tras tus vidrios se ejercita.