Arturo Riquelme
Poeta adicto al portal
La verdad de la poesía
está en el interior del plátano,
donde los vientos se cuajan
como dolores múltiples
y se mimetizan tulipanes rojos
con agallas y temperamento
para nacer en la boca del poeta
que la escupe con gracia.
A veces las olas tienen
la intención del verso
que se escurre con su manto
de profeta entre las horas,
acuden a su playa algunas
ocurrencias diáfanas que luego
con una tinta inexperta
se vacía en las manos como algas
biológicas dispuestas a saltar
en el corazón de la musa
periférica que ronda su plaza desierta.
está en el interior del plátano,
donde los vientos se cuajan
como dolores múltiples
y se mimetizan tulipanes rojos
con agallas y temperamento
para nacer en la boca del poeta
que la escupe con gracia.
A veces las olas tienen
la intención del verso
que se escurre con su manto
de profeta entre las horas,
acuden a su playa algunas
ocurrencias diáfanas que luego
con una tinta inexperta
se vacía en las manos como algas
biológicas dispuestas a saltar
en el corazón de la musa
periférica que ronda su plaza desierta.
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