Machiavelli
Poeta recién llegado
Hastío de vivir me envuelve ahora,
soledad yerma abraza sin cesar,
¿qué soy yo en esta precisa añil hora?;
pena que aflige en un duro pesar,
mas es tan natural, ahora y otrora;
dolorosa esta carga, respirar;
¿qué ocultas tú, retiro celestial?
silencio, solo una herida sin sal
Así pues, nuestras vidas son los ríos,
dijo aquel, que van a dar en la mar,
que mientras la vida grita: ¡servíos!
a la espalda no hace sino intrigar,
y nos desvivimos por amoríos
que nunca han de habitar, vivir, amar
mas, ¿quién ha de encontrar esta verdad?
necio soy, dejadme en mi soledad
Machiavelli
soledad yerma abraza sin cesar,
¿qué soy yo en esta precisa añil hora?;
pena que aflige en un duro pesar,
mas es tan natural, ahora y otrora;
dolorosa esta carga, respirar;
¿qué ocultas tú, retiro celestial?
silencio, solo una herida sin sal
Así pues, nuestras vidas son los ríos,
dijo aquel, que van a dar en la mar,
que mientras la vida grita: ¡servíos!
a la espalda no hace sino intrigar,
y nos desvivimos por amoríos
que nunca han de habitar, vivir, amar
mas, ¿quién ha de encontrar esta verdad?
necio soy, dejadme en mi soledad
Machiavelli