licprof
Poeta fiel al portal
dejar de recordar los tiempos en que no hacìa otra cosa
que milonguear noche tras noche a màs no poder
como si se tratara de una especie de marathon danzante o teatral
o algo por el estilo
dìas enteros bailando como si se fuera la vida en ello
y màs tratàndose del fin de semana
ni hablar cuando era un finde largo o extra largo
y todo para ganarse unos mangos levantarse alguna nami
o generalmente por nada solo por la dicha de bailar
reconozco que aquella antigua mùsica del demonio
aquellas antiguas grabaciones me volvìan fundamentalmente loco de remate
chiflado enfermo de mùsica drogado por esas melodìas por esos ritmos locos
que te empujaban a bailar
a milonguear
sobre todo teniendo en cuenta
que entre tus brazos estaban
las mujeres las minas màs hermosas
del mundo entero
o por lo menos de aquella ciudad fantasmal
aquella ciudad de ensueño
como mìnimo las màs lindas de aquel barrio
de aquel ambiente
realmente en aquel ambiente en el cual algunos fungìan de viejos milongas
no era para nada raro la lucha por el espacio en medio de aquella ronda làctea
en contra del tiempo
en contra de las agujas del reloj
cuando los relojes tenìan agujas
otros por su parte orbitaban de profesores de baile o cosas por el estilo:
cualquiera acostumbraba autotitularse profesor de tango milonga y vals criollo
hasta imprimìan tarjetas al respecto
con la esperanza de ganarse una moneda
de sonsacar unos pesos a los neòfitos e incautos
por regla general extranjeros gringos
pero pronto se avivaban
y al diablo dicho negocio o curro
muchos se salvaron con el gotàn
muchos que ni tenìan tìtulo secundario
bueno, basta de aspavientos ridìculos, recordemos
el baile, la danza, evitemos
el vicio de lo superficial
sepamos comprender no la forma
no la tècnica
sino
lo fundamental:
la mùsica
la màs hermosa mùsica que ha dado la hermosa patria argèntea:
el gotàn señoras y señores
el gotàn
su majestad el gotàn
lo cual es mucho decir
tratàndose de una repùblica
acariciando no lo àspero
sino màs bien el piso encerado
en el famoso salòn canning o helènico
sobre la avenida homònima
o màs bien scalabrini ortiz
el famoso petiso
entre mis brazos se mueve la hermosa
cuyos ojos estàn cerrados:
es una mùsica de ensueño la que bailamos
una mùsica surreal
por el cuarteto cedròn
estamos solos
la dicha nos espera
aunque sea por un momento
solo por un
momen
to
que milonguear noche tras noche a màs no poder
como si se tratara de una especie de marathon danzante o teatral
o algo por el estilo
dìas enteros bailando como si se fuera la vida en ello
y màs tratàndose del fin de semana
ni hablar cuando era un finde largo o extra largo
y todo para ganarse unos mangos levantarse alguna nami
o generalmente por nada solo por la dicha de bailar
reconozco que aquella antigua mùsica del demonio
aquellas antiguas grabaciones me volvìan fundamentalmente loco de remate
chiflado enfermo de mùsica drogado por esas melodìas por esos ritmos locos
que te empujaban a bailar
a milonguear
sobre todo teniendo en cuenta
que entre tus brazos estaban
las mujeres las minas màs hermosas
del mundo entero
o por lo menos de aquella ciudad fantasmal
aquella ciudad de ensueño
como mìnimo las màs lindas de aquel barrio
de aquel ambiente
realmente en aquel ambiente en el cual algunos fungìan de viejos milongas
no era para nada raro la lucha por el espacio en medio de aquella ronda làctea
en contra del tiempo
en contra de las agujas del reloj
cuando los relojes tenìan agujas
otros por su parte orbitaban de profesores de baile o cosas por el estilo:
cualquiera acostumbraba autotitularse profesor de tango milonga y vals criollo
hasta imprimìan tarjetas al respecto
con la esperanza de ganarse una moneda
de sonsacar unos pesos a los neòfitos e incautos
por regla general extranjeros gringos
pero pronto se avivaban
y al diablo dicho negocio o curro
muchos se salvaron con el gotàn
muchos que ni tenìan tìtulo secundario
bueno, basta de aspavientos ridìculos, recordemos
el baile, la danza, evitemos
el vicio de lo superficial
sepamos comprender no la forma
no la tècnica
sino
lo fundamental:
la mùsica
la màs hermosa mùsica que ha dado la hermosa patria argèntea:
el gotàn señoras y señores
el gotàn
su majestad el gotàn
lo cual es mucho decir
tratàndose de una repùblica
acariciando no lo àspero
sino màs bien el piso encerado
en el famoso salòn canning o helènico
sobre la avenida homònima
o màs bien scalabrini ortiz
el famoso petiso
entre mis brazos se mueve la hermosa
cuyos ojos estàn cerrados:
es una mùsica de ensueño la que bailamos
una mùsica surreal
por el cuarteto cedròn
estamos solos
la dicha nos espera
aunque sea por un momento
solo por un
momen
to
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