María josé León
Guayaquil-Ecuador
Duele de quien venga,
te golpea sin aviso,
te dura lo que duela,
no espera una explicación,
es un reconocimiento de tu yo interior.
Te hará libre o te asfixiará,
no importa como sea dicha,
simplemente te miras a través de otros ojos,
suplicando escuchar lo que queremos.
Pero por más que queramos,
que los ojos lo digan o que pensemos que no erramos,
la verdad siempre será esa.
te golpea sin aviso,
te dura lo que duela,
no espera una explicación,
es un reconocimiento de tu yo interior.
Te hará libre o te asfixiará,
no importa como sea dicha,
simplemente te miras a través de otros ojos,
suplicando escuchar lo que queremos.
Pero por más que queramos,
que los ojos lo digan o que pensemos que no erramos,
la verdad siempre será esa.