La Corporación
Poeta veterano
Desde el Evaristo Corumelo le dedicamos este romance a nuestro amigo Francisco Lechuga.
Hemos notado últimamente una espantada hacia el verso clásico y el rigor métrico, cosa notable en estos tiempos de engaño que corren.
20centímetros son 20 centímetros y no vale mentir.
La Corpo, siempre atenta, se apunta a esta corriente. Gracias, maestro Ede, por sus consejos. Le presentamos un suculento romance.
Gracias Villa por tu inspiración.
Gacelas, que en verdes prados
os correis libidinosas
sin modestia ni recato;
observad mi piel verdosa,
cómo se estira en ornato
de una verga venturosa;
ávida de otros espasmos
que no sean las dudosas
sacudidas de los flatos
en las malas comilonas.
Su pellejo de verdura
fue una mutación dichosa,
por comerse a don Lechuga.
Y hete aquí que ya es la hora
de mostrar su buena hechura;
en discotecas de moda
cabales versos escuchan:
"niñas, niñas obsequiosas
tomad remedio que cura"
(y les recito al gran Lorca)
"Verde te quiero dulzura",
comed de mi verde priora.
elPrior
Hemos notado últimamente una espantada hacia el verso clásico y el rigor métrico, cosa notable en estos tiempos de engaño que corren.
20centímetros son 20 centímetros y no vale mentir.
La Corpo, siempre atenta, se apunta a esta corriente. Gracias, maestro Ede, por sus consejos. Le presentamos un suculento romance.
Gracias Villa por tu inspiración.
Gacelas, que en verdes prados
os correis libidinosas
sin modestia ni recato;
observad mi piel verdosa,
cómo se estira en ornato
de una verga venturosa;
ávida de otros espasmos
que no sean las dudosas
sacudidas de los flatos
en las malas comilonas.
Su pellejo de verdura
fue una mutación dichosa,
por comerse a don Lechuga.
Y hete aquí que ya es la hora
de mostrar su buena hechura;
en discotecas de moda
cabales versos escuchan:
"niñas, niñas obsequiosas
tomad remedio que cura"
(y les recito al gran Lorca)
"Verde te quiero dulzura",
comed de mi verde priora.
elPrior
Última edición:
::
::