Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Tiempo me abraza tenue e infinito
aquí en la brevedad del día a día,
en todo donde pace el alma mía
buscándose feliz en cada escrito.
La Vida se me entrega en lo bendito
gastando sin pudor mi anatomía,
creciendo como un sol en mejoría
allí en la necedad del erudito.
Pregono con mi canto lo buscado,
la vía personal, la senda abierta
a paso lentamente apresurado…
La Vida con el Tiempo da la puerta
por la que accede el Hombre a lo sagrado
amando y siempre a cara descubierta.
aquí en la brevedad del día a día,
en todo donde pace el alma mía
buscándose feliz en cada escrito.
La Vida se me entrega en lo bendito
gastando sin pudor mi anatomía,
creciendo como un sol en mejoría
allí en la necedad del erudito.
Pregono con mi canto lo buscado,
la vía personal, la senda abierta
a paso lentamente apresurado…
La Vida con el Tiempo da la puerta
por la que accede el Hombre a lo sagrado
amando y siempre a cara descubierta.