Nommo
Poeta veterano en el portal
Ella era resplandeciente,
en el mapa del mundo.
Tan fecundo como promiscuo.
Vital y hermoso.
Buscaba ardientemente, esposo hechicero.
Lo encontró en el fregadero.
Era un trozo de esponja amarilla y verde.
Un estropajo para limpiar los cacharros de cocina.
También lo vio en los créppes franceses con miel de abejas, y en los huevos de gallina.
Se casaron en el mes de Agosto, en una tierra manchega.
Allí, en Albacete, donde a la petanca, los ancianos juegan.
Y fueron, de Luna de miel, a las islas Caimán.
Allí, donde el paraíso fiscal, para evadir impuestos.
Pero los cazaron los agentes del F. B. I., que esos derroches monetarios, tanto detestan.
Ahora, ella friega y lava en una celda. Cree ser madre superiora del monasterio.
La agarran de los pelos, otras meretrices.
Y finalmente, las reúne para darles clases de interpretación.
¡ Haré de vosotras, buenas actrices !
Y es que si la vida te da limones, debes aprovecharlo.
No es tan amargo ni ácido, si le añades azúcar moreno. Bueno...
El marido está en Acapulco.
A veces, en Cuernavaca.
Tiene a los hijos pequeños, montando a caballo, y cuidando a la Jaca Paca.
Se llama Juan Olvido, y es alquimista. Busca la Juventud, ¡ Divino tesoro !
Junto a su hija Clementina, acude a diario, a los Foros.
en el mapa del mundo.
Tan fecundo como promiscuo.
Vital y hermoso.
Buscaba ardientemente, esposo hechicero.
Lo encontró en el fregadero.
Era un trozo de esponja amarilla y verde.
Un estropajo para limpiar los cacharros de cocina.
También lo vio en los créppes franceses con miel de abejas, y en los huevos de gallina.
Se casaron en el mes de Agosto, en una tierra manchega.
Allí, en Albacete, donde a la petanca, los ancianos juegan.
Y fueron, de Luna de miel, a las islas Caimán.
Allí, donde el paraíso fiscal, para evadir impuestos.
Pero los cazaron los agentes del F. B. I., que esos derroches monetarios, tanto detestan.
Ahora, ella friega y lava en una celda. Cree ser madre superiora del monasterio.
La agarran de los pelos, otras meretrices.
Y finalmente, las reúne para darles clases de interpretación.
¡ Haré de vosotras, buenas actrices !
Y es que si la vida te da limones, debes aprovecharlo.
No es tan amargo ni ácido, si le añades azúcar moreno. Bueno...
El marido está en Acapulco.
A veces, en Cuernavaca.
Tiene a los hijos pequeños, montando a caballo, y cuidando a la Jaca Paca.
Se llama Juan Olvido, y es alquimista. Busca la Juventud, ¡ Divino tesoro !
Junto a su hija Clementina, acude a diario, a los Foros.
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